Audición para Nikolai ( Colton Haynes )
Satán:
NO.
(clic.)
BIENVENIDO SEAS AL FUTURO, RECUERDA QUE AQUÍ SOBREVIVEN LOS MÁS FUERTES, ASÍ QUE AFILA LAS GARRAS, PORQUE ES UN MUNDO SALVAJE, CARIÑO.
¡muchas gracias por el interés, cuentas con 36 horas para enviar la cuenta!
-- Helsing
INFORMACIÓN OOC
Nombre o apodo: Satán.
¿Eres mayor de edad?: who she?
País: ghost zone
Actividad: meh
Triggers (si tienes alguno): Heterosexualidad y pies, alv k
¿Algo más?: Ai guil sorvaiv
INFORMACIÓN IC
Nombre del personaje: Nikolai ( Danny )
Edad: 25 años
Especie: Vampiro
Faceclaim: Colton Haynes
ABOUT:
Era un día lluvioso, su madre le pidió que fuera por su hermano, así que Danny lo hizo, pero no lo encontró por ninguna parte. Primero pensó que éste se reguardaba de la lluvia en una zona alejada de la casa, él tan pequeño no pensó que aquella mañana sería la última vez que vería a su amado hermano. Cuando más de dos días, sus padres se dieron por vencidos y él no lo podía creer. Le explicaron que quizás había sido tomado por las criaturas del bosque y, por ende, no volvería. La vida continuó con su ritmo para los padres del pequeño humano, quien aún no creía la forma en la que sus progenitores simplemente se dieron por vencidos.
Era un niño, pequeño e indefenso, pero tonto no era, así como si fuese el único capaz de traer a su hermano a casa, tomó unas cuantas prendas en una sábana de su cuarto, algo de comida de la cocina y salió de casa a los diez años, dispuesto a recuperar a Bastian, porque muy dentro de él sabía que éste seguía ahí afuera, esperando por él para que le rescatara.
Qué gran error cometió el pequeño Danny, ni un día transcurrió cuando fue arrastrado fuera del camino por dos mujeres de aspecto deplorable. Tuvo sólo una oportunidad de verlas, porque un momento después fue golpeado tan fuerte que cayó inconsciente por quién sabe cuanto tiempo, eso sí, cuando despertó supo que la noche había caído y que su cuerpo estaba sumamente débil, apenas podía mover su cabeza cuando el sonido de personas a su alrededor le hizo contraer el estómago.
Las mujeres hablaban y reían, reconoció su vestimenta por los libros de sus padres, supo que eran vampiros, así que de pronto cayó en cuenta que no saldría de esa, que puede que su hermano también acabaría en la misma situación y, que quizás, sus padres tenían toda la razón de dejarle en el olvido. Comenzó a llorar sin parar, lo cual le ganó un golpe, de muchos, que le dejó en la oscuridad, de nuevo.
El tiempo pasaba de forma diferente cuando estabas dormido, no sabías dónde estabas, qué hora era o qué año era, mucho peor. Ya no pertenecía a las mujeres, eso sí supo la última vez que recobró la conciencia. Esta vez sus captores vestían prendas mucho más sofisticadas, llenas de joyas y bien limpios. Su piel tersa y pálida, muy diferente a la de las mujeres que le capturaron, le dio una mera idea de lo que vendría de ahora en adelante. Ojalá se hubiese equivocado.
Danny fue apodado BAG por sus captores, ellos sólo se acercaban cuando tenían hambre, no sabía cuándo le alimentaban o cómo era posible hacer sus necesidades si sólo recordaba estar atado de brazos en una habitación demasiado bonita para ser de un cautivo. El peso de los años cayó sobre sus hombros muy pronto. Una mañana recordaba tener diez, pero cuando veía su reflejo en la ventana vulgarmente pulida; no se reconocía. Creía que al menos una década aguardó por él en la oscuridad de su papel como esclavo de sangre.
Una buena noche sintió su cuerpo entero chocar contra el suelo, eso fue lo que le despertó del sueño feliz que tenía, la fantasía de una familia unida y feliz. Abrió los ojos viendo un par de zapatos punteagudos y blancos escapar por la puerta abierta de par en par. ¡Una salida! Oh, si tan solo tuviese fuerzas para salir de esa. Si pudiese arrastrarse y escapar pero... pero, ¿luego qué? ¿A dónde iría? Era un humano más, si se iba le encontrarían. No, él no iba a ser presa de ellos nuevamente.
Con la fuerza que pudo recobrar al cabo de unos minutos la usó para arrastrarse en manos y rodillas por la habitación, tomó una de las finas cortinas haciendo más ruido del esperado, y se arrastró de nuevo hasta la salida, encontrándose con las escaleras justo de frente. Hizo un buen nudo, usó la vara de la cortina como sostén contra las barandas de la escalera y se amarró la otra parte al cuello. Su delgado estado le permitió escabullirse entre las barandas de caoba y son pensárselo demasiado saltó, poniéndole fin a su vida... o eso creyó.
Despertó. Danny despertó de nuevo, y no podía creerlo. ¿Cómo era posible? Él... ¿fue sólo un sueño? Comenzó a llorar, porque la única escapatoria era la muerte y todo estuvo en su cabeza. Para cuando se dio cuenta, tenía sus propias manos en su rostro, así que se sacudió. Si había sido un sueño ¿por qué estaba suelto? Se fijó, ahora sí, en su alrededor, no era el mismo sitio donde le mantenían, era una habitación completamente diferente. A la distancia escuchó voces, voces molestas. Alguien tenía una discusión acalorada, apenas podía entender lo que decían, así que decidió acercarse un poco a la puerta, donde captó los últimos argumentos. La mujer gritaba como lunática una única pregunta ‘¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué lo hiciste?’ La única respuesta que recibía era ‘Por que lo amo, madre.’ Luego de eso una pelea de la que no quería formar parte comenzó y agradeció estar encerrado en una habitación contigua. Vidrio y muebles sonaron contra paredes, golpes y demás. Asustado de su destino quiso escapar por la ventana, sólo que el sitio no tenía ninguna. Pasó las manos por el lugar donde debía de estar la abertura, pero la fría estructura fue lo único que consiguió. La pelea a sus espaldas pareció dejar de existir y la piel se le heló cuando la puerta se abrió de golpe dando paso a quién sabe cuantas personas, Danny no tenía pensado girarse para enfrentar el inevitable destino, pero parecía que aquel no era su día de suerte. Manos fuertes le tomaron del cuello y le arrastraron por el suelo, no importó lo mucho que pateleó y rogó, la mujer tenía una fuerza que le superaba. Vio a su lado, al pasar, una figura femenina que lloraba sin parar, rogándole a quien le arrastraba que se detuviese, que por favor parase, pero esta no paró jamás. No hasta que estuvo en medio de un salon con dos o tres personas mas, tres vampiros más, quienes le miraban con desdén y asco. Luego de ser depositado con nada de amabilidad sobre el suelo, le patearon en el rostro con tal fuerza que perdió el conocimiento, esperaba que le asesinaran pronto.
Las campanadas le trajeron al presente, aunque ¿qué era el presente? Parpadeó rápidamente tratando de ubicarse, no estaba atado, en realidad estaba de pie en el sitio donde antes le arrastraron, ahora no estaba lleno de vampiros y parecía un palacio de cuentos. No, señor. Danny se fijó, realmente se fijó en el sitio, cubierto de sangre y partes de... ¿del cuerpo? La bilis le subió a la garganta cuando los cuerpos decapitados estuvieron a la vista, todos estaban muertos y él se preguntó quién o cómo, logró aquello. Se llevó las manos al rostro, pero antes de poder tocarse notó como ya no eran realmente... manos. Tembló, aterrorizado, girándose en busca de alguien, de una respuesta, pero sólo se encontró con su reflejo en el enorme espejo a unos cuatro metros de él. Corrió pasando sus... sus garras por el mismo limpiándolo de la sangre que le dificultaba la vista. Estaba cubierto de pies a cabeza de sangre, su ropa vuelta nada y su rostro, además de verse sumamente diferente de lo que él recordaba, estaba tan pálido como el de ellos. Danny siempre fue inteligente, desde pequeño, no pasó mucho antes de que supiera lo que pasó, de que su cerebro conectara los puntos.
Nikolai, el único sobreviviente de la masacre aquella noche fatídica. Todos murmuran que fue un ataque de los humanos, pero el asunto se mantuvo bajo cauteloso secreto por parte de las brujas y los que investigaban el evento. El pobre pequeño vampiro fue encontrado fuera de la propiedad, perdido, nada coherente salía de sus labios, incluso una de las viejas brujas intentó leer sus pensamientos en busca de respuestas, pero la oscuridad y fragmentos indistinguibles les llevó a la conclusión de que algún suero usaron con él. Juraron venganza, quien sea el culpable pagaría con su vida. Nikolai, hijo de la vampiresa Daiyane era el único heredero del linaje, era de suma importancia protegerlo. Oh, pobre Nikolai, que cada noche lloraba por su familia, contaron las humanas sirvientes que por alguna razón el joven príncipe decidió conservar incluso cuando el jefe de la guardia, el señor Lehan, le recomendó acabar con sus vidas. Todos le creyeron un compasivo ser, uno que sólo quería que algo de su vida pasada. Qué triste sería para la comunidad saber que el pequeño vampiro que tanto defendían era el mismo que acabó con la vida de su familia en un arrebato luego de convertirse en uno de ellos sin siquiera pedirlo. El humano que por tantos años mantuvieron como una bolsa de sangre se quedó con su riqueza, con su nombre y ahora su única meta en la vida era encontrar lo que había ido a buscar: a su hermano.













