Me gustaría saber qué es lo que piensas de mí,
saber si soy una chica que sobrepasa lo extraordinario
o simplemente soy como todas las amantes que has tenido.
Me gustaría saber si, yo que soy mujer,
te hago volar entre mis curvas
o simplemente te revuelcas en ellas.
Me gustaría saber cuántas veces
me has escrito en secreto que estás enamorado de mí,
porque me lo has dicho pero no con versos.
Y si, tal vez solo soy una mujer más;
a lo mejor tienes miedo de que lo sea,
por eso es que me tratas como tu musa por las noches
y como tu reina en las mañanas.
Me gustaría ser lo que te vuelve loco,
así como lo eres cuando te acuerdas de que yo lo soy por ti desde que te entregue mi corazón;
que todos los días de tu vida me recuerdes entre la transparencia de tus lágrimas, porque he sido la que te ama a pesar de tus tristezas.
Y como no, me gustaría que en la sencillez de tus actos,
pudieras llamarme Luna y que tu fueras mi estrella.
Me gustaría ser el detalle de tu vida, la que le da ese brillo;
me gustaría brillar contigo y vivir en el rincón del Universo.
Me gustaría enterarme de que soy tu todo,
de que cada día de Noviembre piensas en lo afortunado que eres al tenerme. Pero lo que más me gustaría,
es que no respondas nada de esto,
puesto que no dudo ni una respuesta
y las sé al derecho y al revés.
Me gustaría vivir contigo sin tener que hacer las cosas paso por paso,
o como se dice en las reglas del amor;
me gustaría disfrutar cada momento,
sin pensar en lo mucho o poco,
solamente en lo que sentimos dentro.
Me gustaría verte a ti feliz, sin decirme nada,
tan solo estar juntos para siempre.