RECORDAR PARA NO REPETIR: MOVADEF Y EL NEGACIONISMO A EDUCAR.
Había una vez en un reino muy pero muy lejano, una hermosa princesita que vivía en la torre más alta a la espera que un valeroso príncipe la pueda rescatar….
Creo que todos de alguna manera nos ha gustado ser parte de un mundo de fantasía en donde o queremos ser la princesa o según el caso, el valiente príncipe que lucha con dragones y enormes ogros; sin embargo, sabemos que la vida es mucho mas que eso y si bien el mundo de fantasía que trasmiten los cuentosson importante porque a través de ellos se fomentan el vínculo entre padres e hijos, se desarrollan los sentidos del niño, su imaginación, lenguaje – inteligencia y se ayuda con ello a forjar su identidad, pero la preparación para la vida va mas allá.
Nuestro país es dueño de una enorme riqueza en todos los ámbitos y ello lo sabemos y nos orgullecemos por tales hechos, pero frente a ello también conocemos o al menos deberíamos conocer que hemos vivido y todavía quedan rezagos de una cruel guerra interna que provocó el mayor número de muertos en la historia republicana.
Sobre que fue lo que pasó en la guerra, Félix Reátegui del Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la Universidad Católica considera –según datos oficiales-que el número estimado de víctimas supera los 69 mil muertos, siendo la mayoría campesinos quechuahablantes, (Revista Domingo N° 613) Que los actores del conflicto por un lado fueron grupos demenciales como Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru, entre otros y que bajo su autodenominada “lucha armada” aniquilaron a poblaciones enteras y que de esa cifra el 54% de los fallecidos son de responsabilidad directa del Estado- el otro lado de la moneda, con estrecha vinculación con la masacre de Accomarca, violaciones sistemáticas en el cuartel de Cabitos – Ayacucho, con la matanza de campesinos en El Santa y el accionar criminal de un grupo paramilitar denominado “Colina”.
Sobre el horror de la guerra que como país de manera directa o indirecta sufrimos en la década pasada, los que ahora han alcanzado su mayoría de edad, los jóvenes universitarios y los que aún se encuentran en etapa escolar desconocen la magnitud de los hechos acaecidos y el dolor irreparable ocasionado a miles de familias y no es que en los colegios no se les haya contado la historia; pero ello se ha desarrollado como una narración que contiene una sucesión de hechos del pasado y no existe una identificación ni un compromiso.
Lo grave del tema es que dada la pedagogía empleada en miles de escuelas a lo largo y ancho de nuestro territorio, lamentablemente los escolares no pueden reconocer a los líderes senderistas ni las acciones demenciales que cometieron, por lo que sino relacionan la información proporcionada con vivencias de sus familiares directos es como si todo lo ocurrido, NUNCA hubiera existido.
La desidia que sobre el tema han adoptado los gobiernos que han transitado por nuestro país ha permitido el surgimiento de movimientos con nueva fachada como el MOVADEF (Moviento por la Amnistia y los Derechos fundamentales) los cuales no resultan ser terroristas liberados – como lo señala el periodista Marco Sifuentes (INFOS) sino jóvenes universitarios veinterañeros, un nuevo rostro para el neosenderismo: mentes frescas y adoctrinadas.
Pero resultaba entonces sumamente difícil encontrar la manera de llegar a los jóvenes y generar la conciencia que hoy se reclama. La expresión “Recordar para no repetir” es usada con bastante frecuencia en países que como el nuestro se desangraron a lo largo de su historia reciente e iniciaron con ello políticas desde todos los ámbito, pero la que ahora nos ocupan son las políticas educativas y entre ellas nos pareció bastante acertada las utilizadas para enseñar el holocausto judío en las escuelas.
Según el portal http://www.holocausttaskforce.org: Cooperación Internacional de Educación sobre el Holocausto, el objetivo de enseñar a cualquier sujeto es activar la curiosidad intelectual de los estudiantes con el fin de inspirar un pensamiento crítico y un crecimiento personal, para en el caso en particular, el estudio exhaustivo del Holocausto ayuda a los estudiantes a pensar sobre el uso y abuso de poder, y las funciones y responsabilidades de los individuos, las organizaciones y las naciones al enfrentarse con violaciones de derechos humanos. Todo ello con el principal propósito de evitar que hechos de violencia puedan volver a repetirse en cualquier parte del mundo.
Si nos ponemos a pensar la semilla de la violencia terrorista de ayer está aún cerca a nosotros, respira cerca a nosotros, convive con nosotros y lo mas triste es que a todos nos ganó una extraña indiferencia que se acomoda muy bien. Creo que podemos exigir nos respeten todos nuestros derechos pero acaso no es lamentable negarles el derecho a nuestros niños de saber lo que realmente pasó.