Quiero.
Quiero encontrarte desde que te perdí. He querido verte, creo verte todo el tiempo, creo identificarte en cualquier cara brillante desesperadamente reconocer esos ojos fríos. Es una carrera en contra del tiempo, de la memoria, de la soledad. Quiero sostenerte junto a mi memoria antes de que la memoria logre bórrate para siempre, antes de que la rutina te arranque de mis pupilas, antes de que tu imagen bella y sublime seda ante el asedio del tiempo y su crueldad. Te llevo como se lleva un muerto en el corazón, te llevo junto a mi dolor, en medio de mi pecho, profundo, muy profundo dueles como un recuerdo a punto de perderse, me rehúso a dejarte ir, me rehúso a perderme en tu soledad ya olvidada.
Muchas veces me pregunto si acaso sabes, logras entender, de alguna manera imposible sientes lo mucho que te quiero, lo mucho que te necesito. Yo te necesito más que tú a mi, eso me envenena, me hiere y hace odiarte una tarea imposible y contradictoria. Te pienso con la esperanza de permear tu mente, tu subconsciente, tal vez un sueño entre mucho quizás una noche de ocio y aburrimiento yo pueda visitarte y finalmente te des cuenta en medio de una soledad deseada lo mucho que mi corazón te quiso, te hubiese mostrado el alcance de un amor que espera en silencio, un amor forzado a ser callado, un amor intensificado por los años.
Huyes de mi, yo huyo de tu olvido. Te busco en mis recuerdos, eres la luz de una vida que parece no tener rumbo más que los impulso contra el viento de los suspiros que vas dejando en el camino. Es que acaso no sabes que cada paso que tomas para alejarte va ahondando esta desdicha de no tenerte. Te llevo en mis pupilas y te quiero en mi corazón, es que acaso no lo sabes todavía. No lo sabes, no lo has sabido y me duele la realidad inminente de que no lo sepas.
Me dejas y con ello un corazón en mil pedazos cada uno lo suficientemente pequeño para pasar a través del ojo de una aguja y tú no lo sabes. Quiero encontrar una lágrima que cierre el paso de las demás que aguardan una canción que me recuerde a ti, una cara que tenga el menor aire de ti, una expresión que tenga la más mínima similitud contigo para salir desafortunadamente sin tregua ni descanso.
Ya no quiero llorar por llorar, no quiero llorar sin lágrimas, no quiero extrañarte sin haber vivido un paraíso antes de la desdicha. Quiero guardarte en mi mente todo el tiempo que sea posible antes de que finalmente te olvide, te entierre y dejé de sentirte como a tantos amores muertos en el pasado. No eres uno más, no quiero que lo seas. Quiero guardarte, quiero pensar que eres especial. Quiero encontrarte, quiero quererte, quiero dejarte elegir y finalmente quiero dejar de quererte como te he querido. Quiero negarte después de tenerte, quiero elegir quererte aún sabiendo que eres más libre que yo. Aún sabiendo que voy q querer ya no quererte quiero quererte, si, eso quiero.












