Y el dĂa que tu alma siga su camino,
y el dĂa que tu alma abandonare estas tierras,
deseo que intacta no se marche; y es que yo
te deseo costurones y moretones,
porque allà yace la señal de un alma que no desistió,
un alma brava que no temiĂł desafiar a la vida,
la misma vida que no querĂa ser domada.
Un alma cerril que aĂșn y con miedos,
no se dejĂł acobardar al experimentar todos sus deseos,
y tatuada de dolor, de amor, de pasiones y ternura,
esa alma trascienda consciente de que aquĂ no se perdiĂł de nada.
-Ndenecia


















