..y llegó Él (en construcción)
Llegó Él y moldeo mi ser, sin ser escultor y sin ni siquiera saber que estaba dando los primeros picotazos para salir del cascaron, cascaron duro que yo misma habÃa fabricado.
Llegó Él y me enseñó a amar desde mi realidad, sin ser profesor, y sin ni siquiera saber que estaba aprendiendo a vivir con alas.
Llegó Él y me hizo ver la perfección de un ser imperfecto, sin tener como objetivo la perfección, pues sabe que es algo inalcanzable, cuando ni siquiera se gusta asi mismo, sin ser optómetra de profesión, y sin ni siquiera saber que mis ojos, solo podrÃan ver a través de él, cuan perfecto podrÃa ser.
Llego Él y me hizo sentir la alegrÃa de extrañar, por que formó y nació en la distancia el verdadero amor por lo deseado, a él.
Llego Él, y dibujo el mapa de mis sueños, sin ser dibujante y que tan dibujante es, sin ni siquiera saber mis sueños.
Llego Él y edificó mi mundo, sin ser ingeniero, hizo la estructura para mi futuro, agregó la fÃsica para entender mi comportamiento, las matemáticas para saber que todo importa, pero no todo es importante, y la quÃmica que me compuso, sin saber, que los elementos estaban alrededor de mÃ, sin lugar y sin razón, y sin ni siquiera saber de la materia con la que estaba hecha.
Llegó Él y asà como llegó se marchó, sin saber, que hizo de mÃ, la mujer de mis sueños. Aquà sentada en un aeropuerto de algún lugar en el mundo, desde donde, dije te amo con conciencia y con la libertad que me hace entender, con el alma rebozada de agradecimiento hacia un ser divino que llamé mi David, y aquà donde siempre le estaré esperando, aquÃ, en mi alma, aquÃ, en mi ser, aquÃ, en mi estar.
Para ti, mi David, mi sÃmbolo de libertad.

















