Jaulas
No existen peores jaulas que las que están en tu cabeza, abarcan todo pensamiento y emoción y carcomen por dentro hasta que encuentran una salida que brota por la boca en un cúmulo de insultos y palabras que no deberían de ser escuchadas por otra persona. Una jaula mental nos esclaviza, nos mantiene en mal estado y hace que nos vayamos pudriendo a cuenta gotas, no existen muchas alternativas para romper o salir de ellas, solo existe morir lentamente en arrugas, diabetes y problemas cardiacos.












