¿Qué sientes cuando te sumergues en el agua? ¿Miedo? ¿Paz?... Yo siento un poco de los dos.
Me encanta la sensación de que vuelo, de que no peso. Poder escaparme del ruido, detener el tiempo por unos segundos... Pero a medida que me quedo sin aire, esa paz se convierte en desesperación y miedo. Entonces mi primer instinto es salir a la superficie.
Si lo piensas, lo que uno siente dentro del agua es muy parecido a como nos sentimos ante ciertas situaciones de la vida.
Hay momentos en los que te hundes como una piedra y todo lo ves borroso. Pero hay otros en los que te sientes ligero, relajado, pleno.
¿Qué tienen estas dos sensaciones en común? Ninguna dura para siempre.
La paz es efímera pero el miedo también. El truco está en aprender a flotar en la superficie, donde respiras pero no escuchas porque tus oídos siguen sumergidos. Donde mueves los brazos como si estuvieses volando y lo único que ves es un cielo depejado, lleno de posibilidades. Ese es tu techo. Pero el fondo oscuro sigue siendo tu suelo.
Esa dualidad es lo que hace de la vida, VIDA. No tener el control en nada de lo que está pasando en este mar infinito, más que de ti mismo. De como te enfrentas a la marea. De si flotas o te hundes. De si vuelas o te ahogas... Es sobrevivir, es no tener certeza del futuro. Es cerrar los ojos, sumergirte y aguantar la respiración confiando en que eventualmente volverás a salir a flote. 🌊
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Disfrutando del trayecto sin pensar tanto en la meta final. Ya no miro ni pa' arriba ni para los lados. Miro hacia adentro.
Camino, me detengo, me caigo, me pierdo. Entendiendo que realmente no existe una dirección correcta ni un tiempo ideal. Corro, avanzo, me levanto, me ubico.
Ya no soy la primera pero tampoco la última. Ya no quiero llegar a la cima si estaré sola.
Mejor te espero, mejor me esperas, mejor llegamos juntos. Mejor llego sola y allá me encuentro contigo, mejor llego contigo y allá me encuentro conmigo.🚶♀️
La constancia es la clave para lograr tus metas, cambiar malos hábitos, aprender cosas nuevas, desarrollar los talentos que ya tienes pero sobre todo: TERMINAR LO QUE EMPEZASTE. Como por ejemplo este video que grabé en Noviembre para el aniversario de mi canal de Youtube y barajé editarlo hasta el día de hoy. Prácticamente ya había decidido no publicarlo pero luego pensé que podría ser mi forma de cerrar el 2018 y empezar un año nuevo logrando lo que sea que me proponga, aunque ese "algo" sea tan simple (y complejo) como editar un video.
Puede que suene cliché pero el primer año de #MdeMela ha sido tal cual como una montaña rusa. 🎢 Empezó ascendiendo hasta lo más alto para luego caer en picada, seguido de algunas curvas que para mi significan las veces que estuve presente y las demasiadas veces que estuve ausente. A pesar de todo, les puedo prometer que no hubo un día en el que no me sintiera mortificada por no dedicarle tiempo a este, mi pequeño refugio creativo.❤️🌈 Hoy me perdono por todas las veces que me autosaboteé, me prometo ser más constante y me permito celebrar lo que sí logré a pesar de tanta inestabilidad.
Okay, puede que haya utilizado un pequeño click bait con eso de “naufragar”
Pero la verdad es que así nos sentimos ante algunas situaciones de la vida (olas) que nos hunden, nos destruyen el barco y nos dejan a la deriva. Y a pesar de que yo no naufragué per se, en estos 2 o 3 meses de ausencia de este proyecto viví una experiencia parecida y hoy se las quiero contar con detalles.
El pasado 30 de Septiembre nadé por primera vez en aguas abiertas a través de un recorrido de 1.5 kms y la verdad es que es sorprendente el nivel de aprendizaje que me dejaron esos 50 minutos braceando en el mar. Tuve muchos sentimientos encontrados de angustia, incertidumbre, libertad, diversión, ansiedad, miedo, determinación, valentía, duda… ENNNN FIIINNN, fue toda una montaña rusa de emociones que logré resumir en las siguientes cinco lecciones de vida:
Tu contrincante más importante eres tú mismo
El evento en sí era muy inclusivo, había personas de todas las edades y de distintas condiciones físicas incluyendo un muchacho en silla de ruedas que nadó sólo utilizando sus brazos y un Pull Buoy (flotador especial) entre las piernas. Se notaba que la mayoría estábamos ahí dispuesto a hacer nuestro mejor esfuerzo, a simplemente completar el reto y no a llegar necesariamente de primero.
Una vez me vi en el agua y todo el mundo se fue dispersando, me sentí MUY sola a pesar de que había personas cerca en kayacs por seguridad. Literalmente éramos yo versus yo, mi cuerpo versus mi mente, a veces enfrentándose y otras veces trabajando en equipo. Desde mi voz interior escuchaba comentarios positivos y negativos como: “¡Tú puedes!”, “¿Para qué te metiste en esto?”, “Esto es demasiado difícil”, “Ya falta poco”, “¿Es por aquí?”, “Debí desayunar antes de venir”, “¡Ugh! Esa bolla sí esta lejos”, “Nado y nado y no avanzo”... Y así todo el trayecto hasta que toqué tierra y finalmente me sentí invencible.
Lección de vida #1: En tus manos tienes el poder de elegir si ser un obstáculo o un escalón para ti mismo. La vida de por sí ya nos pone demasiadas trabas, procura no ser una más de ellas. Apóyate, anímate y cree en ti hasta cuando otros no lo hacen.
El que no arriesga, no gana
Algunos días antes del evento estuvo lloviendo bastante, además me enfermé de gripe con fiebre incluida. Todo apuntaba a que era una mala idea nadar a pesar de que ya para ese día el clima y yo habíamos mejorado bastante. Impulsada por mi instinto, mi terquedad y mis ganas locas de vivir esta experiencia por primera vez, me arriesgué a ir a pesar de que mis padres y otros amigos me aconsejaron que no fuera. Fui, nadé en un mar picado y volví con mi medalla colgando del cuello y con el corazón lleno de orgullo por mi misma.
Lección de vida #2: Es importante escuchar los consejos que te dan los que te quieren pero más importante es escuchar tu corazón y hacerle caso a tu instinto. La vida es muy corta como para dejar de hacer las cosas que de verdad quieres hacer sólo por lo que opinen los demás. Si vas a perder que sea porque te atreviste a intentarlo, no porque no te arriesgaste lo suficiente.
La valentía NO es la ausencia de miedo
A pocos minutos de haber entrado al mar una de mis compañeras de equipo tuvo un pequeño ataque de pánico así que otra compañera y yo la ayudamos a salir del agua. Ella misma se convirtió en un obstáculo que en ese momento no logró superar, no se arriesgó y perdió (favor releer las dos lecciones anteriores). Pero no la culpo, el miedo es totalmente normal y no lograr superarlo desde un principio es aún más normal todavía.
Ustedes a lo mejor pensarán que a mi no me dio miedo pero la verdad es que SÍ. Pues a pesar de que me gusta mucho el mar, le temo a varias situaciones de riesgo que tienen que ver con agua sobre todo las que requieren saltar desde un lugar alto y zambullirse. Pero, ¿saben qué? siempre me obligo a hacerlo a pesar de que SIEMPRE me asusto. Esta vez no fue la excepción.
Lección de vida #3: El miedo es parte esencial de la vida. Un sentimiento que nos paraliza y nos limita pero al mismo tiempo saca lo mejor de nosotros una vez logramos superarlo. Si algo te asusta, con más razón significa que vale la pena llevarlo a cabo con todo y susto. El éxito y la satisfacción personal se encuentran a una esquina después de que sobrepasas el miedo.
No te olvides de disfrutar el viaje
Ya les di a conocer algunas de las frases que pasaron por mi mente mientras nadaba pero me faltó la más importante: “Relájate y disfruta del mar, llegarás cuando tengas que llegar”. Esto lo pensé en un momento de incertidumbre en el que no estaba segura de hacia donde debía dirigirme, fue una manera de calmarme a mi misma y recordarme lo mucho que me gusta nadar. Cuando cambié de actitud y seguí nadando en la dirección que pensaba que estaba la orilla, sin darme cuenta llegué más rápido. Al final me faltaba muy poco para llegar y yo no lo sabía.
Lección de vida #4: A veces nos preocupamos tanto por el futuro (la meta, los resultados) que nos olvidamos de disfrutar del presente (el camino, el proceso). La vida es impredecible y esto hasta cierto punto eso es bueno. No te preocupes por cosas que aún no han pasado y date la oportunidad de improvisar un poco, de ceder el control, de fluir con la vida. ¿Qué tiene de emocionante una historia que ya sabes como termina?
A veces las cosas resultan mejor de lo que esperabas
Siguiendo con la línea de dejar que la vida te asombre, está la conclusión de mi aventura nadando por las aguas de La Caleta. Y es que para mi sorpresa llegue de segunda en mi categoría, así que no sólo me llevé la medalla de participación sino también una de plata. Sin expectativas de ganar nada, siendo mi primera vez y saliendo de última por ayudar a mi amiga que se asustó, ¡aún así gané! De verdad que no me lo creía, cuando dijeron mi nombre estaba tan en shock que me subí al podio del tercer lugar mientras mi equipo me hacía señas de que había ganado el segundo. (LOL)
Lección de vida #5: Al final todo encaja en su lugar. Lo negativo que te este pasando ahora mismo tiene una razón de ser y en un futuro te traerá algo mejor o cómo mínimo algún aprendizaje. Un consejito extra es que no te hagas expectativas demasiado grandes ni esperes que todo te salga exactamente como tu quieres, al final esto lo que trae son más decepciones.
Sólo me queda agradecerle a la vida por esta experiencia y agradecerte a ti por leer hasta aquí y quedarte en esta comunidad a pesar de mi ausencia. Espero que estas lecciones te hayan llegado en un momento en que de verdad las necesites.
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¿Ustedes conservan algo de su infancia? Yo aún atesoro esta M tallada en madera y pintada a mano que me trajo mi papá de un viaje a Guatemala en el 1998. ¿Quién diría que tantos años después esta cobraría aún más significado para mí?😍