un domingo en noviembre nos encontramos muchos y muchas al lado del río. hacía mucho frío y a veces lloviznaba pero nos amuchamos para aguantar lo que se venía. y allí nos encontramos y de alguna manera compartimos esa tarde una al lado de la otra. fue muy especial para mí. yo ya te había dicho lo que me emocionaban tus fotos. te lo pude decir, casi fue mi declaración de amor hacia tu arte. me animé a decírtelo temiendo que fuera una de esas salvajadas mías. pero fue una declaración amorosa ante todo y creo que te emocionó a vos también.
y de repente ahí estábamos paradas en el mismo escalón de las escalinatas, chupando un frío bárbaro, y mientras vos sacabas fotos de ese acontecimiento multitudinario, yo estaba ahí al lado tuyo. lo sentí un regalo. me emocionó poder estar ahí compartiendo esos momentos en que vos sacabas las fotos que yo luego vería publicadas. esa tarde fue un regalo que nos hicimos entre todxs. me fui con frío y con algo que antes no tenía. esa tarde me hizo sentir que estábamos una al lado de la otra, apenas tocándonos, un roce que no hacía más que confirmarnos que estábamos juntas. y si ahora vuelvo y escribo sobre esto, querida Jos, es para honrar ese momento único. si esto fuese parte de una película sería de esos en los que no hay diálogo, pero hay mucho intercambio visual, y amoroso, sutilmente amoroso.
los colores de esa tarde fueron el gris del cielo encapotado, y por momentos muy oscuro. el del río marrón y con reflejos del gris del cielo. el rojo ladrillo de las escalinatas del parque españa y el verde de esas barrancas y esos árboles ya vestidos de hojas primaverales y algunas flores lilas de los jacarandáes. y la frase AmorSi MacriNo que repetíamos, a la que nos aferrábamos para que doliera menos lo que se venía.