Lo peor
Un lado de la autopista, colinas
sin agua.
El otro, a la distancia, los desechos de la marea,
estuarios, bahía, garganta
del océano. No lo había puesto en
palabras, todavía, sin embargoーlo peor,
pero pensaba que podía decirlo, si lo decía
palabra por palabra. Mi amigo manejaba
al nivel del mal, médanos, valle,
laderas, montañasー la pendiente, para los dos
de nuestros años más jóvenes. Había estado diciendo
que me importaba poco ahora, el dolor,
lo que me importabaーdigamos que existía
un diosーdel amorーy yo le había dadoー había
querido
darleーmi vidaーy
había fallado, bueno, podía solamente sufrir por esoー
pero y si yo,
había lastimado,
al amor? Aullé esto en voz alta
y en mis anteojos se formó un charco de agua salada, casi
dulce para mí, entonces, porque se había nombrado,
lo peorーy una vez nombrado
supe que no había dios del amor, que había solo
personas. Y mi amigo acercó
a donde mis puños se apretaban entre sí
la palma de su mano y los frotó, un segundo,
con torpeza, con lo amable
de ningún eros, la bondad casera.
Sharon Olds















