Macerados
Madrugada del sábado 21 de junio.
Desde hace unas cuantas semanas he sentido una conexión especial con las hierbas de mi país, sus olores, sus efectos medicinales y sis propiedades mágicas. Poco a poco he ido conociéndolas una por una, y me parece maravilloso ahora poder mezclar sus esencias.
Esta es la primera vez que me he lanzado a hacer macerados con el fin de convertirlos en lociones espirituales.
Esencia contra la pesadez energética
Una mezcla de hierbas amargas en la que predomina la ruda. He colocado en un frasco limpio y consagrado seis ramitas de ruda, salvia santa, unas hojas de santamaría, romero, copal blanco, un poco de aceite esencial de romero y de eucalipto. Todo esto infusionado en alcohol y suavizado con un poco de agua. El macerado permanecerá en reposo por unas tres semanas.
Este macerado está conjurado para arrancar de raíz cualquier energía externa, las malas intenciones, el mal de ojo, las maldiciones verbales y los rencores tanto míos como los de alguien más. Es un perfume que invita a la renovación, la limpieza y el perdón. Por ahora, el amargor de las hierbas se hace presente, pero el copal es el perfecto balanceador en esta mixtura.
Eaencia del amor propio
Pétalos añejos de rosa amarilla, pétalos de rosa roja, canela, clavo de olor, manzanilla, copal blanco, esencia de vainilla, agua de rosas, aceite esencial de rosas, aceite esencial de sándalo, aceite esencial de eucalipto. Todo macerado en una base de agua de rosas y alcohol.
Este perfume es todo lo relacionado al amor propio. Es dulce y es masculino. Es protector y envolvente. Susurra palabras bonitas y abraza el alma.












