"Bombillas de bajo voltaje y fantasmas del ayer"
"Hoy me di cuenta de que mi miedo no es a la oscuridad, sino a la penumbra. Odio las luces tenues en casa; me generan una náusea silenciosa que huele a carencia.
Para otros, una luz suave es paz. Para mí, es el eco de la pobreza, la sensación de que no hay suficiente, de que algo falta. Es el recordatorio de un pasado donde la luz no alcanzaba para iluminar los miedos. Mi ansiedad necesita luces blancas, brillantes, totales... como si al encenderlas pudiera quemar los recuerdos de cuando todo era escaso.
Increíble cómo el pasado se esconde en los interruptores de la pared."











