Reflexión sobre un verso del poema “Himno a la belleza”
“ ¿Vienes del cielo profundo o surges del abismo,
Oh, Belleza? Tu mirada infernal y divina,
Vuelca confusamente el beneficio y el crimen,
Y se puede, por eso, compararte con el vino.”
Este verso extraído del poema “himno de la belleza”, escrito por el autor Charles Baudelaire, posee una gran verdad universal, de como el humano se deja influenciar por la belleza de algún ser dejando su conciencia de lado solo para tener el placer de ver más “belleza”, y para esto inconscientemente es manipulado por el poseedor de la belleza perdiendo la capacidad de el raciocinio, tal cual como una bebida alcohólica.
Yo, en mi particularidad, no me e visto engañada a fondo por un ser envuelto en “belleza”, aunque alguna ves le e dado mi puesto a la niña más bonita del salon aunque esta ni las gracias me de, lo vuelvo hacer al siguiente día con gusto esperando como premio su sonrisa o simplemente no recibir una mirada de asco.
Al menos no lo e llevado tan afondo como a cierto amigo que tuve alguna vez, que, como el cuento infantil del huevo sobre el muro, una vez el ser cubierto de “belleza” lo abandono, este cayó del muro rompiéndose totalmente. su personalidad se destrozo hasta quedar tan vacío como un lienzo en blanco...