--Estoy desesperada por comer una hamburguesa-- le comentó a la persona que estaba también en la sala, dejando el libro que estaba leyendo a un lado, --¿Sabes si traen McDonalds a domicilio?
seen from United States

seen from Russia
seen from United Kingdom
seen from Yemen
seen from Netherlands
seen from United States
seen from United States

seen from United Kingdom
seen from Mexico
seen from Brazil
seen from United States

seen from United States

seen from Czechia
seen from Germany

seen from United States

seen from United Kingdom
seen from Chile
seen from Netherlands
seen from Canada

seen from Morocco
--Estoy desesperada por comer una hamburguesa-- le comentó a la persona que estaba también en la sala, dejando el libro que estaba leyendo a un lado, --¿Sabes si traen McDonalds a domicilio?

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
--¡Sonríeeeeee! --exclamó con una amplia sonrisa esbozada en su rostro, enfocando con la cámara a la primera persona que se cruzó con ella por el pasillo.
El chico se encontraba mirando un partido de futbol en la sala de la mansión, su equipo favorito se encontraba en la cancha y si bien no era un fanático, se apasionaba cuando de sus locales se trataba, había pasado más de medio tiempo y a cada minuto el partido se ponía cada vez más emocionante, fue entonces que notó la presencia de alguien más en la habitación - ¿Podrías pasarme otra cerveza? -preguntó sin despegar la mirada del televisor, fue entonces que el contrario anotó y el chico se dejó caer en el sillón exagerando la situación.
Al entrar en la cocina, sedienta, se encontró con un vaso lleno de refresco. Estaba hasta la mitad y supo que era de alguien más que lo había dejado sin terminar, no debió tomarlo, pero se veía tan delicioso que simplemente se apropió de él y le dio unos cuantos sorbos. Disfrutó de él hasta que una persona entró en la habitación y se quedó mirándola. -- Oh, oh..--murmuró para sí misma, tragando otro poco del líquido. -- ¿E-era tuyo? --preguntó preocupada al ser descubierta.
--Ven, ven aquí-- llamó a la persona que iba pasando por la sala, mientras terminaba de conectar su teléfono a un parlante. --Por favor, siéntate y escucha esto-- esperó a que se sentara y dio play al archivo, moviéndose al ritmo de la canción de la que se estaba riendo hace bastante rato.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
--Perdón, ¿qué decías? --inquirió, por fin sacando la vista de su gran batido de vainilla, el cual había estado nada más que removiendo una y otra vez como si su vida dependiese de ello, para poder prestar atención a la persona que frente suya se encontraba--. Prometo que ahora sí prestaré atención --una media sonrisa, que no llegó a sus ojos ni aún queriéndolo, se formó en sus labios. No sabía el porqué exactamente, pero últimamente se encontraba más ida de lo normal, incluso en parte preocupada y pensativa.
Deslizó los dedos por las cuerdas de su guitarra, dejando escapar aquellos armoniosos sonidos que tanto le gustaba. Allí, sentada en el suelo del lugar, dejó que su mente vagara. ¿Estarían ellos viéndola ahora? Hacía tiempo comenzaba a cuestionarse lo mismo, permitiéndose pensar en lo mucho que le gustaría ver su rostro, luego de haber llegado al reality. Sus pensamientos fueron interrumpidos, alguien más irrumpiendo, obligándola a detener la música que creaba. Suspiró, elevando los ojos hacia el recién llegado.- Sabes que puedo verte, ¿verdad? - Cuestionó sin saber si la otra persona la había notado o no.- Serías un pésimo espía.- Agregó negando la cabeza.
—¿Qué estás haciendo? ¡ven aquí! es viernes a la noche—.chilló la pelirroja, acostándose con mayor comodidad en la cama de su habitación, estirándose graciosamente para después terminar por soltar un leve suspiro. Quizá eran sus nervios post-navidad o la idea de que pasaría las fiestas acompañada, pero últimamente su temperamento jugaba con ella, un día estaba bien, al otro no.—¡Tenemos que hacer algo divertido! o terminaré tirándome por la baranda del balcón—.anunció, como advertencia, sentándose esta vez para encender la música, sí podía se montaría una mini fiesta.