Me gustaba mucho Tumblr, pero a veces tantas niñas preocupadas por sus cuerpos y haciéndose menos, no me gusta.
En general creo que todas llegamos a padecer de los mismos males, a veces nuestra seguridad flaquea y otras veces la perdemos por completo.
Las quejas (no sé porqué -sarcasmo-) van siempre en torno a que nos sobran kilos y todo lo relacionado al peso.
Las chicas que creen que por bajar todos los kilos del mundo terminaran con sus problemas, es una mentira, pero ¿quién soy yo para decirlo?
Hace algún par de años pesaba 30 kg más de lo que peso actualmente (60 kg). En aquel entonces yo sabía que era un riesgo para mí el sobrepeso y no por cuestiones estéticas si no por salud.
Debido a que uno va creciendo y pasando por la adolescencia uno se va dando cuenta que la apariencia sigue importándole a muchos, así que uno se deja llevar. Me sentía mal pesando tanto y no por lo que la gente llegara a decir de mí, me sentía mal porque me gusta mucho comprar ropa y me sentía triste porque la ropa que a mí me gustaba nunca había de mi talla.
Así pasaron algunos años hasta que decidí entrar en acción y sí, me quejé mucho, pero también me ocupe de mí. Cambie mi alimentación por una más sana y la complementé con ejercicio (honestamente soy muy floja, pero tenía un motivo así que poquito pero lo hacía).
A los pocos meses el cambio fue notorio y me iba emocionando cada vez más, una vez que llegué al peso saludable tuve que trabajar con la imagen que yo tenía de mí.
La parte más complicada de todo el proceso es cambiar lo que uno cree de sí mismo, el cuerpo ha cambiado pero el pensamiento también debe ir haciéndolo.
Así que si uno no logra asimilar el proceso y sobre todo el cambio, no habrá servido de mucho porque sus problemas seguirán.
El problema no es cuánto pesas, si no el peso que le das a esos pensamientos dentro de ti. Es difícil desprenderse de todo eso, pero hasta que no avanzas y lo resuelves, los problemas no van a desaparecer sólo porque los kilos lo hagan.
Saludos queridos lectores.
Turista A










