Les había tomado 23 horas y 20 minutos en avión, tres horas de sueño en un hotel para estar allí y disfrutar de el mejor festival de música de la historia. Sí probablemente sus padres lo matarían cuando regresara a casa pero habría valido la pena. No habían puesto bien sus pulseras cuando ya los tres se encontraban en linea a por una cerveza ya habían hablado con tantas personas en la linea de entrada que su grupo original había crecido el triple. Jack llevaba la bandera de japón amarrada en el cuello como capa y sus amigos con ella pintada en sus mejillas. Fue en la linea de las bebidas cuando la vio por primera vez, claro que no dudó en acercarse. “Tres cervezas... ¿Ustedes que van a tomar?” Volteó a mirarla y sus amigas. @skaikruwheda














