A veces muero de mí porque me falto por dentro, como si me hubiera vaciado como un vaso en la boca de otros. Me faltó a mí misma y me echo a la calle a buscarme y nunca acierto porque intento encontrarme en las palabras amables de los otros, entre las piernas del que quiero conquistar, en el amor que finjo que me dan. En las cosas que me compró, en el elogio encendido hacia la música, en muchos otros sitios. Y nunca estoy, aunque pueda parecerlo, nunca estoy. Abatida, regreso sobre mis pasos de nuevo hasta mí y desde allí observó el mundo intentando comprender. Miró fuera de mí como una niña de ojos tristes asomada a la barandilla del universo. Así suelo estar horas y horas, días, semanas. A veces esperando un amor que no recibo, y otras esperando el que recibo y no me sacia. Un tiempo después, cansada de buscar afuera, me doy media vuelta y comienzo a observarme: mi forma de comportarme, aquello que buscó, mi insatisfacción al cuadrado, mis inseguridades en fila india, hasta que comprendo que solo mis propios ojos pueden darme lo que buscó. Entonces decido ir a mi encuentro, quedar conmigo, darnos una oportunidad y lo raro es que funciona, siempre funciona. Esto es algo que sucede cada tanto, siempre el mismo mecanismo, el mismo funcionamiento, la misma secuencia de morirme de mí y buscarme fuera hasta que consigo dar conmigo dentro. Así es como voy y vengo de mí, mi viaje de ida hacia el cansancio, mi viaje de vuelta hacia la calma, así llevo mucho, mucho tiempo, esa es mi vida. #instagood #instatime #aesthetic #style #nature #smile https://www.instagram.com/p/CnnzaBEov5R/?igshid=NGJjMDIxMWI=