ROLEPLAY MEME: {5/8} OTP’s.
Indigo Michelle Hoffman {Indie} + Thomas P. Williams {Thomas} = Thindie/Willman (?). {♥}
— Hola desconocida. — SusurrĂł con un pequeño aire de recuerdo y frescura. Mi cabeza se convierte en un laberinto cuando sumerjo una vez más en aquellas Ă©pocas donde todo parecĂa más fácil.  —¿No dejas nunca de leer? — Cuestiono una vez más frente a la negativa de un contacto visual, probablemente piense que soy algĂşn tipo de abusador, pero crĂ©anme... yo jamás le harĂa daño. Me da temor pensar lo mucho en lo que hemos crecido y que ya no existe más una niña frente a mis ojos, sino una mujer hecha y derecha. —¿Un viejo conocido no merece una de tus tantas miradas? — Hasta ahora, hasta que Ă©l se habĂa acercado de nuevo a sus vidas con su encantadora sonrisa y Ă©sa capacidad para hacerla consciente de cada uno de sus movimientos. — Yo sĂłlo... hola. Supongo que estaba demasiado absorta en la lectura. — se excusĂł despuĂ©s de un silencio que le pareciĂł demasiado largo. SuspirĂł y se atreviĂł a elevar de nuevo la mirada, rebuscando en el rostro ajeno, casi como si leyera un mapa nuevo y diferente. — Supe que estabas aquĂ, por Nate... ÂżcĂłmo estás? — le preguntĂł, a sabiendas de que aquella era una frase que se decĂa por educaciĂłn. — Derecho, sĂ. Siempre serĂ© un buen argumentador por decreto, Hoffman. — Guiñé uno de mis ojos en su direcciĂłn de forma amistosa mientras cerraba la tapa del libro y posaba ambas manos sobre la portada. — ÂżUna mirada dice más que mil palabras? — Cuestiono, mientras elevo tan solo un poco mi voz y una de las bibliotecarias deja escapar un "Shhhh", furioso y ansioso de arrepentimiento. Aclaro mi voz, y estaba vez me esfuerzo por ser lo más silencioso posible. — Te invito a un cafĂ©. — Susurro, mientras comienzo alistar mis pertenencias para ponerme nuevamente de pie. — No acepto un no por respuesta. — — Te conozco lo suficiente como para saber que un cuarto con otras tres personas seguro armarĂa un caos personal, creo que es lo mismo para mĂ. Además... tanto ruido nunca hubiera sido bueno para... — la bebĂ©. Pero dejĂł la frase inconclusa porque no querĂa llegar a aquello y simplemente se aclarĂł la garganta, guardando sus utensilos en la bolsa que llevaba con ella, en un afán de tener algo que hacer para no dejar que sus pensamientos volaran sin su consentimiento. — Éso si que lo recuerdo. —









