Estaba nervioso, no sabía exactamente que hacer en semejante día, de hecho se había dedicado gran parte de su tiempo en investigar como celebrar San Valentín. Lamentablemente sentía que no había aprendido mucho, sin embargo el tiempo se termino y ahora se encontraba en esperando a la reina de las hadas a las afueras de su palacio, saludando de buena forma a todas las pequeñas hadas que se le acercaban. No le importaba que demorara, aun estaba algo nervioso.
Las hadas no paraban de arreglarla para que se viera de la mejor manera. Tooth creía que seguía perdiendo valioso tiempo que podía pasar en compañía de Bunny en algún lado especial, pero las hadas realmente no creían eso. Finalmente y hasta que Toothiana las regaño, el hada fue capaz de salir de su palacio, viendo ahí a su pooka favorito esperando paciente con ella. ¿Acaso podía ser más perfecto? Lo dudaba mucho a decir verdad. Por lo cual se poso a su lado, sonriendo apenada. — Lamento tanto la demora, mis pequeñas no dejaban de molestar… — Aceptó mientras acomodaba las plumas de su cabeza.









