— Miss me?
La había tomado casi una semana volver a poner todo en la casa donde se crió, en la casa de su infancia. Desde que había llegado había estado llamando a Aaron pero este no había respondido, y por un lado se lo merecía, pero no iba a rendirse. Después de tomar una ducha ya arreglarse salio al bar donde sabia que siempre se juntaban todos sus amigos, incluido Aaron, al igual que también sabia por uno de ellos que hoy habían quedado ahí. Al cabo de unos minutos llego al bar, mirando a los presentes y en cuanto estos la vieron empezaron a gritar de emoción, hacia muchos años que no se veían. Mientras abrazaba a uno de ellos pudo ver a Aaron y por su rostro no parecía hacerle mucha gracia que estuviera de vuelta.










