𝙿𝚁𝙴-𝙶𝙰𝙼𝙴 || 𝖠𝗇𝖽 𝗁𝖾 𝖼𝖺𝗆𝖾 𝖻𝖺𝖼𝗄.
Seamos sinceros, el trabajo de Shuuichi cada vez estaba siendo más difícil. Por razones que desconocía, el lugar se volvió tan famoso y recomendado que tuvieron que ampliar el lugar, dejando una terraza e incluso segundo piso para el gusto de todo consumidor. Contrataron más personas, aumentaron los sueldos, y sin embargo el aire hogareño siempre se mantenía.
Y hablando de hogareño, ese muchacho albino y mudo no había dejado de venir, y hasta había comenzando a reservarle un lugar especial, despejado de todo ruido o contacto. El azabache no era quien para juzgar aquel gusto por la soledad, aunque más de una vez había tratado de hacerle hablar sin éxito.
De todos modos, Saihara había pedido tomar atención exclusiva de Tetsuya, sin dejar que nadie más que él pudiera acercarse en lo que corresponde a los meseros. Esta no era la excepción. — Iidabashi-kun, lo mismo de siempre, ¿verdad? Aquí está el libro que no terminaste. —Con las mejillas sonrosadas, deslizó el objeto por la mesa, observándole directamente como si de alguna especie de animal exótico se tratara. No podía explicar esto, era simplemente enfermo. Tetsuya le fascinaba en cada una de sus cualidades, incluso en las que no podía ver. ¿Era demasiado obvio? Es solo un cliente, ¿no? No se supone que deba tener ese tipo de interés, pero... jamás el silencio le había llamado tanto la atención. [ @ultimaterobotto ]

















