Pentesilea
Aquiles llorĂł, se dice,
al verte muerta.
Porque habĂa fuego de amapolas en tus ojos,
y tu carne escondida bajo la armadura
era suave como los cielos blancos.
Puede que los hombres hayan puesto
sus suaves labios deshonrosos
donde se encuentran cinturĂłn y hebilla;
puede que sus manos hayan atrapado y arrastrado
a una cautiva hacia los barcos.
Pero ĂŠl, se dice,
te atravesĂł el pliegue de la tĂşnica
y llorĂł; pero te dio honor,
al darte muerte.
La vida deberĂa ser libre,
por eso dejasteis (para luchar en Frigia)
las ardillas y los perros de caza,
y la oscuridad, las ĂĄguilas desoladas
y el mar.
Un lance,
y el polvo gris.
Pero Aquiles
recordando cĂłmo dormĂa solo en Skiros,
llorĂł por primera vez
sus manos demasiado ĂĄgiles.
DejĂł la espada, se dice,
al lado de tu cuerpo muerto,
con amapolas doradas
coronando tu cabeza.
Bryher (Annie Winifred Ellerman)Â ,TraducciĂłn de Rosanna Rion.
Bryher, junto a su amante, la poeta H.D., en la pelĂcula 'Borderline' (1930)















