Trocha del Alto de la Virgen...
Una trocha llena de aventura!!
Eran las seis de la mañana del pasado 9 de marzo de 2015 y mi familia y yo nos despertábamos en el frío de Rionegro, Antioquia para disfrutar de una hermosa aventura en bicicleta por la trocha del Alto de la Virgen en Guarne.
Desayuno y punto de encuentro: Nos encontramos con nuestros amigos en la entrada para el Alto de la Virgen que queda por la autopista Medellín - Bogotá para desayunar juntos en el restaurante que queda antes de la subida para el Alto. El carro lo parqueamos en el mismo lugar en el que desayunamos, claro que si deseas evitarte la subida dura del principio puedes llevar tu carro hasta el parqueadero que queda al lado de la Iglesia.
Desayunamos completo con huevo, arepa y chocolate para tener las suficientes energías necesarias para este recorrido que duraría varias horas.
Luego de desayunar no olviden esperar mínimo una hora antes de comenzar el recorrido.
Hidratación y preparación para la ruta: cuando terminamos de desayunar, bajamos las bicicletas del carro, empacamos nuestros Camelbak llenos de Gatorade suficiente para la hidratación durante la ruta, incluimos en nuestras alforjas y bolsos las herramientas necesarias para solucionar cualquier inconveniente mecánico que se pudiera presentar: parches, llaves, hexágonas, navaja, neumáticos, inflador, entre otras.
No olvides tus guantes, casco, tu pescuezo (para el frío y el polvo) y las gafas que son muy importantes para proteger tus ojos de las ramas, polvo, moscos, del sol o de cualquier agente externo que te pueda generar molestias.
No te desanimes: la ruta comenzó con una subida bastante fuerte en carretera destapada. Mirar para arriba y ver lo que sigue nos hacía pensar que estábamos locos por habernos animado a realizar aquella ruta, pero seguimos adelante intentando no mirar lo que seguía adelante de nosotros, solo concentrados en cada pedalada y en los espectaculares paisajes.
Debo advertir que esta ruta es de alta dificultad y si apenas estás comenzando te demorarás horas haciéndola, pero no importa VALE LA PENA.
Fin de la ruta: llevábamos alrededor de 5 horas montando y no habíamos llegado a la cima, seguíamos pedaleando y compartiendo nuestro cansancio con todos. Cuando veíamos una tienda no dudábamos en parar para retomar fuerzas, así continuamos hasta que por fin luego de pasar por canalones, trochas, pinos, lomas, de sufrir caídas e inconvenientes, llegamos por fin a la cúspide de la ruta donde solo nos quedaba el descenso (la mejor parte), es decir, en unos minutos llegaríamos a nuestra meta: El Restaurante donde teníamos el carro.
Puede ser duro y puedes sentir que no eres capaz, pero te aseguro que cuando la termines vas a quererla repetir mil veces y vas a sentir el mejor sentimiento de satisfacción del mundo.
Disfruta con tus amigos y familia: luego de este logro solo te queda sentarte a comer un almuerzo digno de tu esfuerzo (obvio sin exagerarte en la comida), de refrescarte con un jugo y de charlar un rato con tus amigos y familiares.
TE INVITO A VIVIR ESTA EXPERIENCIA INIGUALABLE...











