3/4 a 1 taza de azúcar morena
Remojar los huesillos en suficiente agua la noche anterior.
Al siguiente día, se ponen los huesillos con toda el agua en una olla, más el azúcar y la canela.
Se puede agregar chancaca si gustan, lo que le da el color al jugo. Otra opción es que pueden caramelizar un poco del azúcar para agregarla cuando el jugo aún este caliente. Eso también ayuda a dejar de color el jugo. Y sino simplemente lo agregan el azúcar al momento del inicio de la cocción de los huesillos. Que puede que no quede del típico color el jugo, pero quedará igual de sabroso. Eso se los aseguro.
La cocción es de unos 30 a 40 minutos a fuego medio, hasta que los huesillos estén bien blandos. Dejar enfriar. Y luego refrigerar.
Mientras tanto se cuecen por unos 20 minutos el mote con abundante agua. Luego de la cocción hay que botar el agua con la ayuda de un colador. Dejar en una fuente que pueda ir al refrigerador. Reservar.
Una vez listo ambos ingredientes, servir bien helado en un vaso largo unas 2 a 3 cucharadas de mote, 2 huesillos y bastante jugo de los huesillos.
Mantener refrigerados el mote y los huesillos con su jugo separados.
Debemos destacar que el mote con huesillos no es un producto exclusivo originado en nuestro país; dicen que llegó de España en tiempos de la Colonia y se afincó en estas tierras del fin del mundo porque en Chile había buena producción de trigo y en la zona central los soles veraniegos son excelentes para secar los duraznos pelados que son la base que le da cuerpo y forma conjunto.