Había observado a Flavio a lo lejos y de inmediato pensó que esta vez no tenía el café como pretexto para acercarse, lo que le hizo dejar escapar una risa, pero después de pensarlo por el tiempo suficiente decidió que quizá acercarse no era una terrible idea. Por otro lado, también podría tratarse de ganas de evadir el aprendizaje de aquella nueva habilidad puesto que a veces sentía que ya tenía demasiado con las que poseía, ¿sería tan difícil escapar del consejo? No lo sabía, pero no quería provocarlos en un día como ese en que parecían estar tan sumidos en los interrogatorios. “Flavio”; saludó tras acercarse. Una breve sonrisa se mostró en sus labios, nada más que un gesto efímero que pronto había sido contenido. “¿Qué tal llevas la nueva habilidad? Creo que la telequinesis no quiere cooperar conmigo, no creí que fuera mucho más complicado que practica anterior”. | @flaviodags