En la mĂşsica, como en todos los ámbitos, existen personas que son excelentes en lo que hacen y en un plano aparte existen los iconos. Hay mĂşsicos de la reputĂsima madre que nunca salieron de la banda de barrio. Otros que salieron, formaron bandas grandes, enormes, y fueron vilmente robados hasta quedar en el olvido.
Hay pibes copados que no agarraban un instrumento ni en pedo pero mueven a las masas, tienen estilo y trascienden. También hay hijos de puta que después de 50 años no entienden el mecanismo de las 6 cuerdas pero llegaron a las remeras de la plebe choreandole al pelotudo del párrafo anterior.
Yo guardo un respeto infinito a los buenos músicos, me guste o no su arte. A esos que fueron dedicados, pasaron horas y horas perfeccionando la técnica y la rompieron. A los que tienen talento innato y agarraron el instrumento como quien aprende a caminar.
Con los iconos ya es distinto. Al hijo de puta lo considero la escoria que es, hago pĂşblico mi desprecio y que vengan de a mil si quieren. Al que tenĂa el talento de convocar, romper con los esquemas, revolucionar una escena musical, lo alabo, sin importar que no sacara un acorde.
Pero el tema es, si hay un flaco que dio vuelta todo lo que existĂa hasta el momento y, a parte de eso, es uno de los mejores compositores y guitarristas de la historia; ÂżCon que cara venĂs vos, proyecto de ciudadano mediocre, a difamarlo?. No podes. Un pibito triste, sin talento, dedicaciĂłn, convocatoria o iniciativa, queriendo hacerse el gracioso con tal blasfemia se interna en lo más profundo del concepto de patĂ©tico.
Un mĂşsico, como cualidades primordiales, debe tener humildad y respeto. Ni siquiera empezaste papá, tocás un par de acordes en power chord y flasheas componer canciones basadas en tu pequeñĂsima vida. Sos tan insignificante que ni siquiera valdrĂas una de las cĂ©lebres cartas del artista en cuestiĂłn. Para ser honestos, tampoco mereces este estado.
Brian Jones, Syd Barret fueron grandes mĂşsicos, iconos para los entendidos.
Jimi Hendrix un excelente mĂşsico que trascendiĂł.
Sid Vicious, un Ăcono de la puta madre.
Keith Richards, un reverendo hijo de puta.
Pero Kurt Cobain? Cobain es lo más grande que hay.