Recordando entrevistas: Silicosas.
(otra nota que hicimos en el 2011) FAUREAR 10 años.
El estudio Cherny Demarco Diseño Industrial queda sobre una avenida de adoquines con espíritu de calle de barrio. Sobre la vereda, un padre enseña a su hijo a andar en bici por primera vez (¡sin rueditas!) y una vecina sale de la panadería con lo que creemos es pan recién horneado. Los árboles filtran el calor estival y se respira un aire calmo, el mismo aire calmo que reina dentro del estudio de los diseñadores industriales Laura Cherny y Nicolás Demarco.
Este contexto relajado no es un dato menor para entender a los dos creativos que revolucionaron con Mateo el ritual del mate. Este mate de silicona, amable por donde se lo mire, es un fiel compañero de encuentros que alegra con sus colores, facilita con su flexibilidad la limpieza de la yerba, y perdura en el tiempo, como la ceremonia que lo congrega. Entre ellos se pasan su Mateo mientras cuentan su historia. Hay calma y recuerdos en el aire.
Nicolás y Laura se conocieron en la facultad. Se hicieron amigos y cada uno dio sus primeros pasos profesionales en estudios establecidos. Nicolás, además, pertenece a una familia dueña de una fábrica de inyección de plástico y caucho, algo que claramente tuvo un decir en su presente laboral.
Al cabo de unos años empezaron a frecuentarse con la pregunta “¿qué podemos hacer juntos?”, hasta que tomaron la decisión de dejar la relación de dependencia y concretar ese proyecto en común. Así, en 2007, nació Cherny Demarco Diseño Industrial, un estudio abierto a la creación tanto para terceros como diseños propios.
Todo buen diseñador industrial no ve la hora de hacer su aporte al mundo. Así de simple: crear algo que lo modifique, mejore y lo haga más lindo. Con esta certeza en mano, Laura y Nicolás pusieron todas sus ideas en un pool hasta que surgió el mate como objeto a redefinir.
Conociendo muy bien las bondades y posibilidades de la silicona (no es tóxica y no deja su gusto en la yerba), diseñaron el objeto que la fábrica familiar produce. Hoy está en casi todas las provincias argentinas y más allá (¡una fan devota los vio en Chile!). Silicosas nació entonces como marca y Mateo como producto, sembrando gente agradecida por tener una nueva compañía matera, tan práctica y estética. Hasta el vaciado y limpieza del mate es un placer gracias a la flexibilidad de la materia.
Pero los chicos no se durmieron en los laureles de yerba. Crearon también Duetto, un posa pava o posa fuente que redefine con diseño la forma de acompañar la mateada o servir la cena. Duetto son dos piezas que se pueden usar juntas o separadas, abarcando así más superficie de apoyo. No sólo son resistentes, antideslizantes y fáciles de limpiar, además son coquetos y consiguieron el aval de su belleza con un premio como objeto de decoración.
Mateo y Duetto representan fidedignamente lo que sus autores quisieron demostrar: se puede lograr funcionalidad del objeto con un original twist de diseño y estética contemporánea.
El 2011 se perfila como un año de nuevos lanzamientos y un retorno fuerte al estudio Cherny Demarco como centro de creatividad para terceros. Para ambos frentes empresariales, los diseñadores se plantan firmes como un equipo que innova y no sigue tendencias ni modas, por eso sus productos perduran en el tiempo y no caducan cuando el calendario da vuelta la página. Comparten que dentro de muy poco podremos ver nuevos objetos creados para transformar nuestra cotidianidad y hacerla mucho más feliz, como una tarde de verano por un barrio arbolado.
Vero Mariani para FAUREAR – Febrero 2011