No pude cumplir con la promesa de dejarte, no pude calmar mis ansias por mirar tus ojos, por besar tu boca, por acariciar tus mejillas.
Te fui a buscar aunque no me lo pediste, supe que estabas a unos metros de mi y no pude calmar mis ansias.
Caminé,
SentĂ miedo,
Esperé,
CreĂ,
CreĂ una vez mĂĄs en tu palabra, pensĂ© que tenĂas esas ansias tan grande como las mĂas, sentĂ que todo podrĂa ir bien Ă©sta vez.
Pero me fallaste, me fallaste una vez mĂĄs y sin consideraciĂłn. No pensaste en que estoy de duelo, que querĂa dormir Ă©sta noche en la tranquilidad de tus brazos.
Tus problemas hicieron que quisieras verme, pero tu egoĂsmo de entregarme tu amor ganĂł otra vez, yo no tengo la culpa y soy a la primera que dañas con tu rabia.
Permiteme ser feliz, por favor deja que alguien me ame y yo darle el amor que tĂș no quieres. Deja de buscarme, deja de querer verme, deja de insistir en estar en mi mundo si cuando abro la puerta huyes.
Maldita la hora en que me quisiste, maldito el momento en cuando tu amor por mĂ comenzĂł a doler.
Hay una nueva promesa, pero ésta vez es conmigo misma, y ésa jamås la romperé.
Por favor, reĂșne todo ese amor inmenso que tienes por mĂ, reĂșne los pedazitos que dices que te rompĂ, toma las hojas de tu libreta en las cuales yo escribĂ, bañate las veces que puedas, cambia tu perfume, cambia tus sabanas, y remodela tu habitaciĂłn, junta todas mis lĂĄgrimas, las tuyas, recoge todas las heridas de mis brazos -esas que besaste- no vuelvas a follar con todas las mujeres con las que me engañaste, tira a la basura la ropa tuya que use, reĂșne todos y cada uno de los poemas que te escribĂ, todos los actos de amor desesperado que por ti he cometido, crucifica mi nombre, no vuelvas a la soledad. Besa cuantas chicas puedas y obligalas a besar las heridas de tus manos.
Por favor hazlo, deja todo eso en un rincĂłn que no mires jamĂĄs.
Necesito felicidad, amor, respeto en mi vida, me lo merezco. Ten piedad de mĂ y no vuelvas a escribir, no vuelvas a intentar tenerme, porque es la Ășltima vez que dueles.