Breve reseña de lo que dejó 2017 en el singular mundo de la música contemporánea
-Exit Unit, 7" (Deep Six Records, Draw Blank Records): Powerviolence ejecutado por parte de los creadores del subgénero; rápido, tantos quiebres por segundos como intensidad al alza. Si el disco que más te gusta se mide por la cantidad de veces que giró en tu tornamesas, este debería ser mi top 1. -Man is the Bastard, Live On KSPC 88.7 FM 1992, LP (Deep Six Records): Power violence, noise… Tengo poco qué decir: MITB es una de mis bandas favoritas; si bien sus viejas prensadas son conseguibles, DS está reeditando su discografía y compilándola en 7”, 10” y LP, en la mayoría de los casos con el arte original. No conozco similares: dos bajos, ruido, quiebres, algo de jazz en la batería. Estos inventaron un subgénero. -LCD Soundsystem, American dream, 2xLp (DFA, Columbia): Retromanía sin obsesión, natural y tributaria. Los de NY en AD me gustan porque, además, de registrar grandes canciones te instan a buscar referencias, y en esa expedición encontrar vida desconocida ¿Acaso no se trata de esto? Sí, suena a Suicide, post punk, dance. Mejor disco menos oreja. -No Demuestra Interés, "Mensaje no preciso de imagen", 2xLP (Vegan Records): Reedición a precio de pocos amigos. El arte de la tapa y vinilos es preocupado, bonito ¿Extremo sur? ¿Días de furia? No, este es mi favorito. Pasajes tranquilos y a medio tiempo; distinto pero corriente. En su momento, este álbum generó debate. Fue un paso adelante que se entendió tarde. -La Furia, "Por algo más que por gusto", LP, (El Lokal, Pifia Records, Music saved my life): Este es un lujo. Un álbum de nicho, un trascendido que en los noventa circuló de kct en kct, de mala copia a peor copia. Parte del extenso catálogo de éxitos de The Clash, en español -con letras originales y otras para la ocasión-, ejecutado por Maniática (aka La Furia). Suena más rápido que el original, pero no resta. Este es un LP que debes tener. -Slowdive, LP, (Dead oceans): Me dolió perderme este año a los ingleses, tanto como a Sonic Youth en Maquinaria. Música de fondo, compañía de altos y bajos de mi adolescencia noventera y juventud del nuevo milenio de kcts y cds originales y piratas. Regresaron con las convicciones sonoras intactas: shoegazing para las masas. -Limpwrist, Facades, LP (Lengua Armada): Desde la tapa a sus letras, homosexualidad sin encierro y actitud a prueba de machos; la portada vendría a ser la versión gay de íconos estéticos de los long plays “Country life” (Roxy Music) o “Cut” (The Slits). Hardcore punk testeado hace años; más de lo mismo, por suerte #ilovehardcoreboys. -The Smiths, “The queen is dead”, Boxset 4xLP, 12" Ep, 7" (Warner Bros. Records, Warner Music UK Ltd): 31 años después, tres formatos, del mismo soporte pero distinta extensión, reeditan el mejor disco de los de Manchester. La caja trae demos y un show en Massachusets; y los eps, con sentido similar pero tracks disímiles. Víctor Jara, La población, LP (Fundación Víctor Jara): Este año se reeditaron cinco discos del cantautor; cinco piezas fundamentales de este ícono internacional que en Chile vive en una memoria de claroscuros. La canción protesta en su máxima expresión. La Población, álbum conceptual de los setenta para un Santiago 2017, gentrificado y arribista, comienza con la mejor de todas: “Lo único que tengo”, una canción aplastante, emocionante, interpretada por Isabel Parra; continúa con relatos reales y cierra con una marcha que no sé cómo la reinterpretarían los vecinos del Miami del sur del mundo.
















