DĂa 1
DespuĂ©s de años de voltear hacia mi habitaciĂłn y decir “en mi desorden tengo orden” llegĂł el dĂa en el que no encontrĂ© lo que buscaba, en el que me tropecĂ© a cada paso y que me dĂ cuenta de que no era feliz como yo me querĂa mentir.














