Siempre creí que nunca me iba a pasar. Simplemente no estaba consciente de que no era normal esa situación.
Llegó un punto en que ya no soportaba la ansiedad ni el estrés, llegué incluso a sufrir mi primer ataque de ansiedad. Fue lo que me hizo decir “¡No estás bien! Ya no ´puedes controlar la situación”
Aceptarlo no fue tan duro como pedir ayuda, no sabía si estaba acudiendo a las personas correctas, no sabía que esperar, no sabía como actuar, la verdad es que hoy en día me cuesta interactuar con quien me brinda su apoyo.
Resulta que todo lo que yo consideraba “normal” era en realidad... depresión.
Algo que nunca me pasó por la cabeza que podría tener.
Es difícil afrontarlo, porque has estado viviendo y cargando con todo ese peso desde siempre.