Hace cosa de año y medio decidí quitarme de las famosas “E-” de los alimentos, o por lo menos comprar aquellos que llevaran, si acaso, sólo una.
El problema es, sobre todo, cuál sea. Así que he decidido investigar un poco e ir contándoos, de forma resumida y amena, las más frecuentes y dañinas para nuestro cuerpo, abriendo una nueva sección en el blog que se llame “Danger!”
Pues bien, empiezo con nuestro famoso amigo:
Glutamato Monosódico (E-621)
Es un potenciador de sabor, así que con sólo deciros eso, ya os podéis imaginar cuántos alimentos pueden llevarlo. Efectivamente: todos los procesados, que en lengua vernácula vendría a ser: “todos”
Sopas y pastas deshidratadas, conservas, aperitivos, embutidos, ..........
Daros cuenta que al ser un potenciador de sabor, se usa precisamente para hacernos creer que aquello que comemos está muy rico, aunque realmente sea una pasta de cartón con forma de patata frita.
Y es que nuestro querido amigo, una de las cosas que produce, es favorecer y generar más apetito y voracidad. ¿Qué bien, no?
Pero hay más: dolores de cabeza, migrañas, alergias, depresión, irregularidades cardiacas, vientre hinchado, síndrome del colon irritable...hasta puede propiciar epilepsia y espasmos musculares. Muy guay todo.
Por eso es tan importante prestar atención a todo aquello que comemos y, cuando vayamos a hacer la compra, leer los ingredientes y saber qué estamos leyendo.