Hay que ver que el tiempo pasa para todos igual, y yo malgastando mi vida, casi es algo normal (...)
Viendo a mi musa borracha en la mesa, no creo en juramentos ni en promesas, Caminando con prisa, voy lento, el odio me pesa... Pero me siento en casa cuando sus ojos se alejan. No puedo volar solo y libre, no me dejan, solo tú me entiendes cuando rajo la corteza. Entre canciones de nasty, olvido cargas de conciencia, Sé que no existe el talento, sino se hace con paciencia.







