Un poco cansada.
Un poco ida.
Un poco distraÃda.
De la vida, y de la existencia misma.
Un tanto distraÃda.
Un tanto desinteresada.
Un tanto sin alma.
Pero de vez en cuando -muy de vez en cuando, casi nunca-
Una vuelve a la vida.
Y tira, una que otra sonrisa.
Y besa, unos que otros labios.
Y es feliz.
Pero no tanto.
Pero casi nunca.
De las cartas de una chica desesperada.












