Después de todo, después del tiempo...
Hoy, después de mucho, sentà mi piel erizarse como cuando estuvimos cerquita por primera vez.
Esta vez, la sensación fue extraña. No era la misma emoción, el mismo entusiasmo de estar lado a lado, rozándonos la piel a ratos.
Pero tranquilo, estoy contenta por la fuerte conexión que aún tenemos, porque después de todo, después del tiempo, lo que nos conectó sigue ahÃ.
Nuestra relación, ahora tiene una estabilidad. Sentimos paz. El encanto en nuestro rostro, se deja ver en cada uno de nuestros encuentros.
Y eso, créeme! resulta bonito sentirlo recorrer el cuerpo.
Sigamos asÃ, con la misma emoción adolescente que sentimos al vernos. Enamorados...
Aunque, con el trago amargo de soltarnos las manos, después del diario saludar para escabullirnos en otra piel, entregando falsas sensaciones.















