Territorios musicales, paisajes sonoros, monólogos interiores ...
En este audio aparece un paisaje sonoro de un dÃa a dÃa unido a un monólogo interior que presenta aspectos Ãntimos y reflexivos de lo que pasa por la mente un dÃa cualquiera unido a un viaje a de transición en el que fui anotando reflexiones personales durante esos dÃas.Â
Evolución que obedece a cambios en el ritmo, en la textura del sonido, en los espacios donde se producen. A su vez con el monólogo interior introducido van produciéndose diferentes significaciones mediante: momentos de aceleración con la voz, de más lentitud, del monólogo que siendo el mismo va mutándose mientras se acelera, se ralentiza, se interroga a sàmismo, se afirma contundentemente, se niega, duda,…es decir, se van simultaneando sonido y voz simulando un atropello, una superposición, un bucle, una espiral de la que uno no puede salir porque forma parte de ella. No es más que lo que pasa por una mente un dÃa ordinario.
El quehacer diario del humano se envuelve con el ambiente, de esta forma si las llaves del coche se caen al suelo y hay hojas de árboles secas por el sol del verano encima, se unen en un crujir que unifica metal y hoja; que produce resignificaciones en la mente de quien lo escucha; si la puerta de casa se abre entre habitación y habitación, el efecto sonoro es distinto de si se abre a la calle y entra el mundo dentro del hogar.Â
Huyo del pensamiento lineal, causa-efecto con el que nuestras mentes han sido construidas durante décadas para acercarme una expresión sonora que envuelve un formato sistémico, de bucle, de superposición de elementos que reflejan este galimatÃas que es la propia vida.







