Juegos con bata de cola
REVERSIBLE
XX Festival de Jerez. CompañÃa Manuel Liñán. Baile y coreografÃa: Manuel Liñán, LucÃa la Piñona, José Maldonado, El Torombo. Cante: Miguel Ortega, David Carpio. Guitarra: Pino Losada, Francisco Vinuesa. Percusión: El Cheyenne. Ayudante de dirección y escenografÃa: José Maldonado. Dirección: Manuel Liñán. Lugar: Teatro Villamarta, Jerez. Fecha: Domingo 28 de enero. Aforo: Lleno.
Un espectáculo ingenioso y sorprendente. De coreografÃa compleja, muy técnica, medida, muy exigente para los intérpretes.  Y muy agradecida para el público. Sobre los guiños a los juegos infantiles, un regreso a la infancia, desde la rayuela al juego del pañuelo, con la letra, infantil, del 'Romance de la monja a la fuerza' como hilo conductor. La versión de referencia, en este sentido, es la del Negro del Puerto.
Es una obra fresca, plena de guiños y de juegos, donde Liñán lleva a sus últimas consecuencias, o penúltimas, la propuesta que lanzó en su obra anterior. Se trata de cuestionar y divertirse, y divertirnos, con los juegos de roles tradicionales de lo jondo. Cuando La Piñona baila con pantalón y una chaqueta gemela a la que usó Liñán en el mismo baile es tan sorprendente, pues este cambio de roles está bien sedimentado en la tradición, jonda y social. Pero sà que sigue siendo sorprendente cuando Liñán se enfunda la 'misma' bata de cola que antes usó La Piñona. Este cambio de vestuario se produce dentro de un mismo número, las cantiñas. Por supuesto que no es el primero, ni será el último, en bailar con bata de cola, pero jamás se habÃa llegado a estos extremos de identificación con el baile femenino. O tradicionalmente femenino. Liñán pone a bailar la mujer que lleva dentro, sin frenos ni complejos. Otros bailaores, como JoaquÃn Cortés o Manuel Cañadas, se habÃan puesto la bata de cola. Pero su intención era llevarse la prenda al terreno del baile masculino. No es este el propósito de Liñán.
La puesta en escena y la coreografÃa están cuidadas hasta el extremo, con predomino del juego y del ingenio. También el cante está depurado y ajustado, con dos intérpretes en estado de gracia, Miguel Ortega y David Carpio, que brillaron en todos los estilos que interpretaron, haciendo un cante festero pero a la vez intimista y dramático, acorde con la música y el contenido literario del 'Romance de la monja a la fuerza'. Ese fue el tono de la noche, el contraste de la frescura y la libertad de los juego infantiles con el drama, igualmente intenso, que también forma parte de las primeras etapas de la vida. Liñán estuvo espléndido en la bulerÃa con que se abrió 'Reversible', con mantón y bata de cola, poniendo ya el listón muy alto. Pero el nivel no bajarÃa en el resto de la obra, en la que los solos de guitarra fueron el contrapunto sentimental a tanta explosión. También brilló el bailaor granaÃno en tientos, tangos, cantiñas y en la soleá final. Esta obra le ha aportado el contexto adecuado a su baile explosivo, frenético y muy técnico. La Piñona estuvo deliciosa toda la noche, Ãntima en las transiciones y lúdica en la guajira, y rutilante en la complicidad de las cantiñas, un paso a tres en el que el Torombo nos bajó a la tierra. Y José Maldonado espléndido en su baile y también en su concepto escénico. Perfectamente empastado con Liñán en el brillante paso a dos del número titulado 'Folklore', que convirtió la cuerda de la bamba en un nuevo complemento flamenco. Un trÃo de músicos entregados y solventes completó una noche muy grata para los amantes de lo jondo. Porque se trata de una obra ingeniosa e innovadora que parte, y llega, desde un concepto estrictamente jondo.
Imágenes: Javier Fergo/Festival de Jerez excepto 2. Juan Vergillos.










