Me in China.

#dc comics#batman#dc#dick grayson#tim drake#bruce wayne#batfam#batfamily#dc fanart




seen from United States
seen from Germany
seen from Russia
seen from T1
seen from Germany
seen from Netherlands

seen from France
seen from United States
seen from Chile
seen from United States
seen from United States
seen from Norway
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Jordan
seen from United States

seen from United States

seen from Malaysia
seen from Malaysia
Me in China.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
A childrens book I illustrated last year.
https://www.bokus.com/bok/9789188453617/dromvandraren/?gclid=EAIaIQobChMIi6H0gPfW_QIVSoTVCh3hugAWEAQYASABEgLL0PD_BwE
https://www.akademibokhandeln.se/bok/dromvandraren/9789188453617
https://www.adlibris.com/se/bok/dromvandraren-9789188453617
by me.
instagram.com/dardanas_
Making progress albeit slowly in #dardana #nintendoswitch (at Stourport)
La hora de los disfraces ( Tirana, Junio de 1994)
Vasil dobló la esquina y aparcó el morro de su Chevrolet apuntando hacia el campo de algún granjero, que a la luz grisácea de aquel crepúsculo apenas se adivinaba. El resto de la familia, estaba sin duda en casa. Dardana, su mujer desde hacía 10 meses y Klea, su pequeña hijastra parlanchina y risueña como casi todas las chiquillas de su corta edad. Preguntaba por todo, alborotando la casa con sus berrinches y mancillando las paredes con sus ceras de colores.
Fuera, el sol apretaba con fuerza, tanta que era casi insoportable aguantar su presión sin estar a la sombra. Acababa de finalizar, lo que el creía, había sido una larga jornada de trabajo como vendedor de coches de segunda mano. Se creía todo un partido, un bien cotizado. Y es que hasta hacía poco era el soltero de oro de aquel pueblucho. Corpulento, de rostro rubicundo y la respiración ruidosa típica del fumador. Abrió la puerta del recibidor para saludar a su mujer con un casto beso en la frente. Esperaba que se fuese cuanto antes y poder estar tranquilo en casa. Hogar, dulce hogar. Ésta, le sonreiría con ese gesto tan suyo de esposa dócil y enamorada que se desvivía por él.
- La comida está en el horno porque temía que se te enfríase.... - Mientras le hablaba, había desanudado su delantal y atusado su pelo, aquella mañana había ido a la peluquería. El cardado seguía en su sitio. Dardana había cogido unos kilos ultimamente y empezaba a preocuparse por su aspecto. Esperaba que su marido la encontrase atractiva todavía. - Klea tiene una amiguita esta tarde, de la escuela. No se separan y han hecho muy buenas migas... Su madre pasará a recogerla en una hora, quizás dos. Están entretenidas, no te molestarán... Y que se me hace tarde, cielo. No tardaré. Mi madre no deja de atormentarme con los papeles de la herencia.. Ya sabes como es.
- ¿Una amiguita?
Dardana asintió sin darle mayor importancia, sin darse cuenta de que el monstruo había despertado de nuevo. Dos pecados con los que jugar por unas horas. Y deseaba con fervor que abandonase la casa cuanto antes y así estar a sus anchas de nuevo por un buen rato.
Fue tarde cuando Klea escuchó el familiar portazo de su madre al salir aprisa en dirección al coche.
- ¡Mami! ¡mami..! ¿''ande'' vas?
- Mamá volverá enseguida... No te pongas triste. - Su padrastro se arrodillaría delante de ella, sonriente, para tranquilizarla.- Así que hoy tienes a una amiguita contigo, Klea. Eso está muy bien. No me la has presentado ¿Cómo se llama esta adorable jovencita?
Y la pequeña de ojos almendrados no respondió, mirándolo con la cabeza gacha, sin saber muy bien qué decir. Siempre había castigo. Sólo tenía que callar y obedecer para que nada malo le pasase a nadie. A mamá.
Su amiga, un año menor que ella respondió alegremente mientras rebuscaba entre la caja de juguetes de Klea, no dejaba de hayar nuevos tesoros. En aquel momento, un pato de goma con tutú de bailarina de ballet.
- ¡Lule! Me llamo Lule..
- Vamos a jugar a un juego, Lule. Pero será un secreto. Klea y yo jugamos muchas veces a ello. ¿Me prometes que será un secreto sólo de los tres? Dios lo sabe todo.. No puedes mentir.
- ¡Bien! Vamos a jugar, Klea. Yo sé guardar secretos.. No le dije a la profe cuando Klea se hizo pis en la silla...
Y Klea no contestó. No por la vergüenza de que Lule contase que muchas veces se le escapase el pis por el miedo y las pesadillas. Incluso en clase, ante la mofa de sus compañeros. ''Alaaa... Pero si ya tienes cinco años. Pon pañal como los bebés...'' En realidad era porque aquel juego no le gustaba y sabía que no tenían escapatoria posible.
Volvió a bajar la cabeza y después miró a Lule, esperando que ella decidiese de pronto, cambiar de idea. Pero la pequeña estaba emocionada por poder descubrir aquel nuevo juego cuanto antes.
Vasil volvió con su cámara de fotos. Esa que la pequeña había visto tantas veces pero que su mamá no conocía. También trajo ropa. Sujetadores, braguitas, medias, zapatos de tacón... Ropa de mayores. Lule echó a reír.
- Pero si somos niñas.. Eso es para grandes. ¿Nos vamos a disfrazar? A Vasil le brillaban los ojos con la inocencia y desparpajo de su nueva ninfa.
- Voy a haceros fotos de modelos. Ven, te ayudaré a quitarte la ropita.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
''Cuando escribí mi historia y viajé para trabajar fuera, descubrí tanto en Estados Unidos como en otros países, dramas comparables a los que yo había vivido. Seguramente tiene algo de locura escribirle a un fallecido que nunca leerá nada de esto, pero la corazonada de que quizás conozcas todo lo que he hecho desde que te marchaste con destino a ninguna parte, me da fuerzas para seguir contándotelo todo.
Volví a casa, mamá. He vuelto a Albania para regresar aquello que dejé. Niños que ya no son tan niños. Niños que ya no están y nunca más volveré a ver.
Todo sigue igual en cuanto al Hospital. Apenas hay medicamentos en los centros y las condiciones higiénicas son desastrosas: tuberías rotas, paredes ennegrecidas por la humedad..
La mala gestión y la corrupción que impera en la sanidad pública han agravado aún más las miserables condiciones que tenemos aquí.
Madre.. Con decirte que deambulan mendigos, vendedores ambulantes y hasta fotógrafos que ofrecen retratos al paciente para perpetuar su desgracia... No hay nada de niños en los ojos de estos críos. Y me recuerdan un poco a mí cuando tenía su edad y no comprendía por qué debían ser así las cosas y si realmente esta es la vida que me había tocado vivir.
Todavía no sé cómo me han dejado volver. Desgraciadamente, los dirigentes de los hospitales son militantes de partido, que cambian siempre que hay elecciones.
A veces, las madres me miran con desconfianza. La misma con la que me mirabas tú cuando te decía muy segura que quería ser médico y que lo lograría. Igual que una madre que escucha a su hija decir que quiere ser astronauta o artista circense. Igual. Como si ser aqui médico fuese algo disparatado. Quince años después de irte, las cosas siguen igual en Albania, donde los médicos son percibidos como la profesión más corrupta, casi tanto como los jueces... Y por eso no puedo culparlas. Creen que mi cargo se debe a que seguramente me habré acostado con alguno de ellos. Que no podré hacer nada por sanar a sus hijos porque no estoy capacitada.
Como te he dicho, volví. Fue ayer, fue anoche. Al amanecer, en el aeropuerto de Londres he hecho escala, tras varias horas de trayecto desde el JFK de Nueva York, una taza de té y un tentempié que constituyó mi ración de supervivencia por un día. Había un tipo extraño ojeando no disimuladamente lo que escribo. No creo que pensase que soy escritora o periodista pues escribía a mano y reconozco que esta libreta tiene demasiado encanto como para ser destinada al trabajo. Estaba terriblemente nerviosa.''
Me he quedado loca
No fue fácil, pero hubo alguien que… hizo más llevadero aquello-carraspeó, aunque también había abierto sus deseos aunque no pudiera saciarse. Clavando la mirada en ella acarició su abundante melena, -cuando nos vimos en aquel bar, no fue la primera vez que yo te observaba-hizo una pausa porque también podía ser vergonzoso lo que iba a confesar. -En Katoteros, Acheron poseía un instrumento en el que puedes observar cualquier cosa. A mí me gustaba ver todo, ver el mundo que no podía pisar. Y una vez apareciste, en tu vida en la selva. Yo no sabía quien eras, solo una cazadora pero no sabía más…-negó levemente-Acheron intentaba hacerme entrar en razón que observarte no era buena idea, pero tus fuerzas me hacían querer saber más de ti-la mira-aunque seguramente no era el mejor modo-hizo una mueca porque a ojos de cualquier podría verse como un gran acosador, y seguramente en los de ella también. -Pero tampoco imaginaba que… Fuera a ocurrir aquello al verte la primera vez, Dardana-le aseguró mientras la miraba a los ojos.
Me he enamorado :3