EAST COKER
I
En mi principio está mi fin. Las casas
se suceden: se levantan y caen,
se derrumban, se amplian y trasladan,
se destruyen, se restauran, ocupa
su lugar el campo abierto, una fábrica,
el camino. Vieja piedra al edificio
nuevo, leña vieja a los nuevos fuegos,
fuegos de antaño a la ceniza
y las cenizas a la tierra, carne
ya, pelo y excremento, hueso de hombre
y bestia, hoja y tallo de maíz.
Las casas viven, mueren: hay un tiempo
para edificar y para la vida
y la generación y un tiempo
para que el viento rompa el vidrio suelto,
sacuda el zócalo por donde trota
el ratón y el andrajoso tapiz
donde tejieron callada leyenda.
Extracto del libro “Cuatro cuartetos” de T. S. Eliot traducción de Esteban Pujals Gesalí











