VIERNES DE COSAS DULCES Y ALGO MÁS
Marilina Bertoldi en Pugliese, Rosario.
La noche del viernes 3 de junio fue la elegida para que «Sexo con Modelos» tuviera su presentación en la ciudad de Rosario.
Marilina Bertoldi es una joven y bella mujer que revoluciona las mentes y corazones con cada acorde y en cada melodía. Sus canciones son cosas dulces para nuestro paladar musical y su voz es una de las más bellas y poderosas que existen; incluso la personalidad y fuerza femenina encuentran su máxima expresión artística en todo su ser.
La oriunda de Sunchales ha editado tres discos como solista desde el año 2012, aunque comenzó su carrera siendo la vocalista y principal compositora de la agrupación de rock alternativo Connor Questa hasta 2015, año en que la banda anunció su total disolución. Cada disco de Marilina representa lo que está viviendo/sintiendo en ese momento y «Sexo con Modelos» no es la excepción.
«Habla de una persona que empieza a crecer un poco más, que es un poco más grande. Una mujer que se empieza a asumir como mujer y ya no como nena»
Así nos los explicaba Marilina en una reciente entrevista que le hicimos. Los golpes, los desamores la hicieron crecer y madurar no solo en lo “sentimental” sino también musicalmente. Bertoldi pudo crear una obra personalizada en sus necesidades, gustos y pasiones. Poder salir al mundo y romper con los complejos que tiene la escena musical argentina, presentar una estructura totalmente diferente, y así fue.
La frontwoman es indomable, salvaje y sensual cuando se encuentra arriba de un escenario. Estuvo acompañada de sus cuatro compañeros: Brian Taylor en guitarra, Edu Giardina en batería, Guillermo Porro en guitarra (productor del disco) y Daiana Azar en moog, bajo y percusión. Cada uno de ellos son piezas indispensables y totalmente necesarias para que todo pueda estar en órbita y perfecta sincronía.
El show estuvo repleto de emociones, sabores agridulces y acordes pesados. La velada otoñal abrió con la canción homónima del disco, Sexo con Modelos, seguida de Puerto y Puentes. Excepcionales canciones en las que pudimos disfrutar de la voz de Marilina en diferentes tonos, colores y volúmenes.
Se repasaron sus tres discos como solista. Las canciones siguieron todas al hilo, una detrás de otra, casi sin pausas. Los momentos más gloriosos, a mi entender, fueron cuando sonaron En Mí y Entendí. En primer lugar porque las letras son algo dolorosas y cada palabra fue cantada a la perfección, y segundo, porque el feeling con el que el quinteto las interpretó fue muy especial. El ambiente en sí fue muy especial. Pocas canciones suenan tan hermosas en vivo, y tanto En Mí como Entendí son de esas que uno prefiere escuchar en vivo antes que sus versiones de estudio.
Ya sobre el final del show Marilina decidió darle un touch cachondo con Malabares, Cosas Dulces e Y Deshacer, aportando todo el swing y las pilas que merecía la velada.
Cuando ya habían saludado y se habían despedido, el público complotó para pedir por una más (¡No queríamos que te vayas, Maru!) y el escenario se volvió a encontrar con Bertoldi y compañía para culminar la función con una versión “refaccionada” de Hoy Lo Veo.
¿Qué más se puede decir? Aunque no quisiera tener que opacar todos los elogios que esta noche recibió, lamentablemente es mi deber, como cronista, hacerles llegar las pésimas condiciones en las que está Pugliese para poder llevar a cabo conciertos. Es que en todos los shows que allí acontecen, uno nunca puede disfrutar al 100% del mismo o de los artistas debido a que la música está excesivamente fuerte. Y en el caso de Marilina, un concierto como el que ella ofrece, requiere de condiciones sonoras óptimas para poder realmente deleitarnos por completo con las distintas reestructuraciones que ella presenta en cada uno de sus shows.
Fuera de eso, Bertoldi sigue demostrando que su nombre y apellido son marca propia e indiscutible. Estoy segura que con el correr del tiempo con solo pronunciar su nombre ya todos sabrán de quién y de qué se está hablando.
Ojalá pueda volver muy pronto a nuestra ciudad.
Cobertura: Brenda S. Rivero
Fotografías: Luciana Casado
Agradecimientos a: Maia Rizza Prensa y difusión.