Todos estos años chingue que chingue a mi mayor confidente que cuando me fuera bien en el amor se me iba a arreglar todo lo demás. En el fondo, yo pensaba que era mentira pero necesitaba quejarme y echarle la culpa a algo. Sin embargo, mi yo del pasado tenía parcialmente la razón. No se me ha arreglado la puta vida, pero estoy tan contenta y tranquila. Sé que todo lo demás llegará a su tiempo, y si no llega, es problema de mi yo futuro que espero que se haya adaptado al estilo de la universidad. No solo tengo esperanza; también ganas de recuperar mi curiosidad. Y ya noto que va volviendo.
















