Deseo que este año todxs aprendamos en nuestra propia vida, en el propio cuerpo, la diferencia entre crecer y florecer. Crecer es eso que hacemos que nos lleva a acumular cosas que no necesitamos, a competir por llegar más lejos, a mirar para adelante sin importarnos nada a nuestro alrededor. Florecer es un movimiento natural, armónico, en relación con el entorno, un movimiento que surge desde adentro y se proyecta hacia el exterior, que no tiene nada de egoísta, y sí mucho de amor.
Quiero agradecer a Patricia, una clienta, por compartirme esa idea tan hermosa, que tome para mi vida. Gracias a cada unx de mis clientes, por la confianza, por dejarse acompañar a florecer en sus procesos. Gracias a todas las personas que participaron y participan en Jardines de San Telmo, un proyecto hermoso que está naciendo.
¡Feliz florecimiento para cada unx de ustedes en este 2019! Con amor, Antonela. La de la foto es una flor de mi jardín ✨















