A principios de los 2000, la distribución física de juegos era un desafío. Valve, creadora de "Half-Life", concibió Steam en 2003 como una solución digital revolucionaria. Nació como una plataforma para gestionar y actualizar juegos, transformando la industria, popularizando los títulos indie y estableciendo el estándar para la venta online de videojuegos.









