No lo digo en el mal sentido, sino todo lo contrario. Más que extraño, me despierta mucho la curiosidad porque siempre veo sus escritos y me encantan.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • postre más perdido: Me.
Voy a excusar esta autonominación en que Cory dijo que yo me pierdo mucho y es verdad. En cualquier sentido, yo siempre ando en la luna y nunca me doy cuenta de nada jsjdj.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • postre favorito: Amira.
No tengo mucho que explicar. Adoro a esta mujer y es una de las que más me inspiran. Amo como escribe, amo su estética, amo su imaginación… Amira, ya adóptame pls.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • postre más random: Moon.
Estaba entre ponerlo en esta categoría o en la de abajo, pero creo que acá lo dejo para seguir a las masas. Me encanta su personalidad y siempre lo veo en mi inicio con sus publicaciones. No cambies jamás, Moon precioso.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • postre con quien te gustaría escribir pero te da pena: Luca.
Tengo varias personas para esta categoría y Luca es una de ellas. Los escritos que he alcanzado a leer de él me encantan y definitivamente me gustaría poder hacer alguna actividad con él alguna vez, pero siempre me da pena porque sinceramente no me gusta mucho de lo que escribo yo y aparte me cuesta mucho socializar.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • postre más amable: Eileen.
No hemos hablado nunca directamente, pero siempre la veo de lejitos y es un amor esta niña (hasta que se enoja y se vuelve una mini Hitler, según he leído).
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • postre que da miedo enojado: Cotton.
No es secreto para nadie que nuestra jefecita tiene de dulce lo que tiene de Hitler. Por eso siempre mejor evitar situaciones que la puedan hacer enojar, amigos. Algunos no queremos morir jóvenes.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • postre más competitivo: Cory.
¿Esto necesita explicación? En su primer mes en el proyecto subió mil actividades para ganarse ese primer lugar y ahora va por el mismo camino. Lo que me alegra de tenerlo como compañero para el maratón es que ya no me voy a sentir mal cuando le llegue a gritar que nos apuremos para ganar el primer lugar.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • postre del “un minuto antes del conteo”: André.
En realidad diría que todos somos los del minuto antes del conteo, pero André es el que he notado que casi nunca comparte actividades pero de alguna manera logra pasar el mes porque sube lo necesario justo antes de la revisión.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • postre que te inspira: Lele.
Esta señorita es la cosa más preciosa del universo. Adoro su facilidad de hacer sentir a las personas en confianza desde el principio y su habilidad de convivir con todos. No cambies jamás, te adoro con todo mi corazón de pollo.
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‹ en › Mi nombre proviene del griego / κανέλα / y significa “canela”, pues de hecho así se llama el árbol del que se obtiene este ingrediente tan popular en la gastronomía por su versatilidad.
‹ två › Mi cumpleaños es el 4 de agosto y nací en Suecia, aunque actualmente resido junto a mis padres y hermano mayor en Glasgow, Escocia.
‹ tre › Mis colores preferidos son el beige, naranja y amarillo.
‹ fyra › El año pasado adopté un perro a quien llamé Milo, y además tengo un gato (adoptado también) que se llama Ragnar.
‹ fem › Dos de mis actividades preferidas son el dibujo y la pintura.
‹ sex › Mi altura es 1.63, lo que me vuelve oficialmente la más baja de mi familia.
‹ sju › Tengo dos hermanos, William (de 29) y Margueritte (de 33).
‹ åtta › Mi hermana es mi mejor amiga y mi mayor inspiración en la vida. No hay nada de ella que no ame y creo que desde que soy pequeña siempre he deseado ser como ella cuando creciera.
‹ nio › Sé tocar el piano, la guitarra, y más recientemente aprendí a tocar el ukelele. Si tuviera que escoger otro instrumento para aprender, me encantaría tocar el arpa o la flauta traversa.
‹ tio › Soy alérgica a las nueces, maní, fresas, tomates, abejas y penicilina.
‹ elva › Padezco de vértigo, claustrofobia y aracnofobia.
‹ tolv › Mis mayores miedos son el olvido, la muerte y la soledad. Esta última de hecho es la que me resulta más difícil de afrontar.
‹ tretton › Batallo con la depresión y la ansiedad desde que tengo 14 años. Hasta la fecha, debo admitir que me cuesta mucho hablar al respecto con otros.
‹ fjorton › Mi película favorita es Mamma Mia y admito que la he visto al menos unas cuarenta veces sin mentir, tanto que ya me sé de pies a cabeza el guión. Es mi opción número uno cuando me siento mal o tuve un mal día y necesito subir mis ánimos.
‹ femton › Mi serie preferida es Crazy Ex-Girlfriend, la cual he visto ya tres veces (sí, todos los episodios de todas las temporadas). Me sé las canciones de las intros de memoria, qué les digo.
‹ sexton › Tengo en total cerca de ocho perforaciones y dos tatuajes.
‹ sjutton › Sé hablar un total de cuatro idiomas: sueco, inglés, español e italiano. Sé un par de palabras en francés y también en portugués.
‹ arton › Odio admitirlo pero tengo una obsesión enorme con Call of Duty. Es muy probable que cuando no me ven aquí, sea porque estoy metida en el juego para tratar de subir de rango y de nivel.
‹ nitton › Mi libro favorito es Frankenstein, de Mary Shelley. Fue el primero que me compré yo sola con mis ahorros a los diez años y lo he leído al menos unas cuatro veces, pues obviamente a aquella edad no comprendía del todo el concepto del libro como tal.
‹ tjugo › Una de mis habilidades secretas es que soy muy buena en la cocina cuando de postres se trata. Soy un asco para cocinar platillos normales, pero los postres jamás me quedan mal.
‹ tjugoett › Mi banda favorita son los Backstreet Boys y mi mayor sueño es poder ir a alguno de sus conciertos en algún momento antes de que se separen de nuevo (como hacen siempre estos pendejos).
‹ tjugotvå › Si tuviese que elegir a mis cantantes favoritos, probablemente serían Frank Sinatra, Billie Eilish, FINNEAS y ETHAM.
‹ tjugotre › Mi estación preferida del año es otoño, pero si me lo preguntan, también amo demasiado el invierno porque me encanta ver las calles cubiertas de nieve.
‹ tjugofyra › Mi festividad favorita sin duda alguna es Navidad. Lo que me gusta más de ella es el tiempo en familia.
‹ tjugofem › La montaña y la playa son mis destinos preferidos cuando de tomar vacaciones se trata. Me encanta la idea de poder pasar unos días en medio de la nada rodeada de vegetación o bien, despertar cada mañana con la vista del océano desde mi ventana.
‹ tjugosex › Me encanta ir al gimnasio con regularidad. Puede que los entrenamientos sean matadores porque tengo un plan personalizado, pero no voy a negar que al final siempre me hace sentir mejor conmigo misma y me ha ayudado a aceptar mi cuerpo.
‹ tjugosju › Suelo tomar baños de burbujas con copa de vino en mano para relajarme.
‹ tjugoåtta › Mi café preferido es el capuchino con esencia de menta.
‹ tjugonio › En una ocasión intenté ser vegetariana, pero fracasé luego de una semana tratando de adaptarme a la idea de no consumir ningún tipo de carne o producto de origen animal. Me avergüenza decir esto, pero soy una gran amante del tocino.
‹ trettio › Si pudiese escoger un universo paralelo para vivir, definitivamente sería Harry Potter. Y si no, entonces me encantaría el de Percy Jackson.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤㅤㅤ here’s to all the things i lost on you.
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ18022020.
Scotland, United Kingdom.
Glasgow.
55°51′36″ N 4°15′0″ O.
No soy buena para expresar mis sentimientos a través de palabras. Jamás lo he sido, pero al menos antes me resultaba un poco más sencillo saber la manera correcta de iniciar con una carta, con un mensaje o hasta con una llamada. Ahora no me queda nada de eso. De hecho, aunque no me lo creas si alguna vez llegas a leerlo, he escrito el inicio de esta carta ya tres veces, pero cada vez que avanzo un poco la borro porque me siento estúpida y no me gusta el camino que mis palabras toman. Atribuyo esto a que me encuentro cansada, mental y físicamente, y a que últimamente he sentido un gran vacío donde antes solía hallar con apresuro las palabras correctas para hablar. Estoy haciendo un gran esfuerzo en este instante, a la una con cincuenta y tres minutos de la madrugada, mientras miro este trozo de papel y la profano con la punta de la pluma que con tanta fuerza sujeto, tanta que siento que en cualquier momento la condenada se va a reventar y hará un desastre con la tinta. Quiero dejar claro algo desde ya y es que no es mi intención entrometerme en tu nueva vida, tampoco escribo para pedirte que por favor vuelvas ni planeo suplicar que me des tu amor de nuevo cuando es claro que ese (si es que lo tuve alguna vez) ya no me pertenece. Mi motivo para escribirte es que necesito deshacerme del peso que cargo en mi pecho a diario y que simplemente me impide cerrar los ojos para gozar de una noche de descanso, de descanso real, no de la clase que hasta estos días he estado teniendo en la cual paso más en vela que dormida. Y sé que dicho peso no desaparecerá hasta que sepa que te haga llegar esta carta con todo lo que tengo por decirte, y no pude hacer la última vez que charlamos antes de que te fueras de mi vida para siempre.
He pensado mucho últimamente acerca de aquel tiempo en el que estuvimos juntos, felices, tan felices que sentíamos que nos moriríamos. Pensar en ello y compararlo al presente vuelve todo un poco más horrible, en especial cuando me doy cuenta la facilidad con que todo se fue al diablo. Lo admitiré ahora y solo ahora: es difícil. Es difícil ir a la cama por las noches y saber que el otro lado se quedará solo, vacío y frío. Es difícil saber que al despertar no tendré tus brazos a mi alrededor y que tus ojos no van a ser lo primero que vea al abrir los míos. Es difícil saber que al regresar a casa, nadie me va a esperar. Es difícil porque sé que ese es solo mi caso. La soledad me está matando lentamente y he de admitir también que la situación ha sido más desesperante de lo que me podría haber imaginado; extraño el calor de tu cuerpo junto al mío, la sensación de tus brazos apretándome con fuerza o lo que experimentaba cuando en plena noche me acercaba a acurrucarme contra tu pecho para protegerme del frío que ahora me es imposible combatir. Echo de menos poder sentir tus manos recorrer mi espalda o la forma en que me sujetabas de la cadera para acercarme a ti. Extraño tus labios contra los míos, contra mi piel, despertando pequeñas sensaciones que me enloquecían de la mejor manera. Extraño poder decirle a alguien que lo amo en una habitación llena de gente y escucharlo de vuelta. No obstante, y para desgracia mía, no logro mucho con extrañarte, pues eso sólo provoca que me la viva a base de recuerdos. Dudo que alguna vez te hayas sentido así. Desesperado, como yo, por tener el mínimo contacto físico con alguien. Llevo ya muchos meses con esa necesidad de saberme querida, valorada, necesitada... Pero no por cualquier persona. No. Por ti. Lo peor del caso es que sea como sea, eso ya no importa. Yo me quedé aquí, sola, y tú allá con otra.
Si soy sincera, siento que me ahogo cada vez que recuerdo la forma en que acabó todo. Sé que fue lo mejor porque no estábamos destinados a seguir juntos, pero inevitablemente una parte de mí se muere cada día un poco más ante la repentina desolación que ahora me rodea. Y no lo digo, no lo digo porque todos quieren verme bien, e incluso admito que he tratado de engañarme a mí misma al fingir que todo está de maravilla. Pero no es verdad. Nada podría estar peor. Tengo el corazón hecho mil pedazos y no sé por dónde comenzar a juntarlo. Así que sólo me frustro, me echo al suelo y lloro en silencio hasta que por fin me calmo y puedo levantarme para continuar fingiendo que nada de esto sucedió. En horas como estas es peor. La sofocante necesidad de llorar, de gritar y de huir crecen conforme nos adentramos en la noche. Pero si algo sabemos los dos es que huir jamás fue una buena solución ¿cierto?Y jamás podría serlo, porque tarde o temprano la vida vendrá a golpearme con las consecuencias. Quisiera revertir el tiempo, a veces para evitar que rompieramos y a veces, aunque me cueste admitirlo, para evitar habernos conocido y así ahorrarme todo esto que ahora siento. Sin embargo, si me lo preguntas directamente, no me arrepiento de eso último… Sé que mi vida sería quizás más lúgubre y triste si jamás hubiese tenido la oportunidad de conocer el amor, el verdadero amor, ese que te llena el alma y que cuando se acaba te deja así como me ha dejado a mí.
En fin, eso no es lo importante, ni tampoco es la razón por la que esta madrugada decidí tomar hojas y lápiz para por fin sacar todo esto que he acumulado. Como dije en un principio, no puedo dormir. No logro disfrutar de casi nada y siento que me he convertido en alguna clase de fantasma, o quizás un robot, algo incapaz de experimentar las sensaciones que solo los humanos podemos gozar de sentir y entender. Y no es justo, porque debería poder disfrutar de la vida. Debería poder levantarme cada mañana con una sonrisa en el rostro, en especial ahora ¿sabes? En especial ahora porque estoy a punto de incursionarme en un camino que creí que jamás podría tener de nuevo. O bueno, en realidad, ese camino ya lo he iniciado desde hace algún tiempo, pero no me atrevía (o no quería, en realidad) entenderlo por completo. Lo que diré a continuación es bastante serio y sé que va a cambiar muchas cosas en ti, quizás, si es que alguna vez yo te llegué a importar realmente. Si se te ha entrecortado la respiración en este instante como a mí cuando lo supe, por favor, trata de respirar y busca donde sentarte. Lo único que te pido es que no dejes de leer, que llegues hasta el final de este mi pobre intento de compartir esta noticia contigo.
Sé que quizás tuve que haberlo dicho antes, que tuve que haberte avisado cuando los síntomas comenzaron, pero me acobardé. Me acobardé porque sabía que la existencia de un hijo o hija iba a bastar para que te quedaras conmigo cuando era claro que ya no querías. Me acobardé porque sabía que quizás ibas a culparme, a juzgarme, a decir que intentaba atarte, cuando lo cierto es que yo estaba, y estoy, igual de desconcertada que tú. Lamento no haber sido valiente entonces, pero lo estoy siendo ahora. Por si hace falta confirmarlo con palabras directas: sí, estoy embarazada desde hace cinco semanas. Yo lo he sabido desde hace cuatro, pero créeme, el tiempo no ha hecho una diferencia en apaciguar mi ansiedad y mis nervios ante la idea de convertirme en madre soltera. Tengo muchas dudas y miedos, tengo centenar de inquietudes acerca de si seré capaz de lograrlo o no, pero estoy haciendo mi mayor esfuerzo. Aunque tengo 25, me siento como una bebé a punto de tener un bebé también, motivo por el que he decidido abandonar Nueva York y regresar a casa de mis padres, pues así al menos no tendré que continuar con todo este proceso yo sola. Papá está bastante feliz, preocupado, pero feliz al fin. Creo que la idea de ser abuelo le ha gustado mucho, y mi madre ni se diga. Está tan entusiasmada que planea desde ya gastarse todo su dinero en comprarle hasta los atuendos más ridículos que encontremos en las tiendas. Sé que lo hace de buena fe, por supuesto, pues ser abuela fue siempre uno de sus mayores anhelos y yo no puedo negarle el disfrutar de esta experiencia incluso si yo todavía no comienzo a hacerlo del todo.
Creo que de más queda decir que estoy asustada, pero tampoco negaré que la idea de ver mi cuerpo cambiar y transformarse mes a mes me ha hecho mucha ilusión los últimos días. No puedo evitar preguntarme cómo será o si tendrá tus ojos o tu cabello lleno de rulos. Si será como yo o sacará alguno de mis defectos. Eso es lo que más me atemoriza, que herede solo lo peor de mí, pero incluso si eso pasara sé que lo (o la) amaré con todo mi corazón. Si su estado te interesa, está maravillosamente. Latidos fuertes, tamaño preciso y ninguna complicación. Aún cuando me cuesta mucho levantarme de la cama por las mañanas, hago mi mayor esfuerzo por cuidarme tanto como puedo. No me esfuerzo mucho físicamente en el trabajo y mis visitas al gimnasio se han convertido en unas menos excesivas a lo que acostumbraba. Yo también estoy bien, en general, sin contar todo lo que te he descrito ya al comienzo de la carta. A veces lloro, porque siempre supiste lo importante que era poder tener una familia unida para mí, lo mucho que anhelaba dar eso a mis hijos… Pero estaré bien. Sé que él o ella tarde o temprano lo comprenderá y, quien sabe, quizás pueda darle estabilidad familiar más adelante. No te pediré que formes parte de su vida. De hecho, no quiero que lo seas a menos que sea porque te nace del corazón y no porque sientas alguna clase de culpa o responsabilidad. Tampoco te pediré dinero, pues como dije he comenzado a trabajar y mi familia también está contribuyendo. Quiero aclarar también que esta noticia no tiene qué ni cambiará nada de lo sucedido entre nosotros. Ninguno de los dos ha planeado esto, incluso si mantuvimos charlas al respecto varias veces, pero nada de eso importa porque ya tomamos la decisión de seguir con nuestras vidas por aparte. Yo siempre dije que sería capaz de sacar adelante a mis hijos.
Si algo que me es más difícil que iniciar con cartas es concluir con ellas, pues siento que no he dicho suficiente o que quizás dije demasiado. Como sea, ahora solo puedo decir que espero que donde sea que te encuentres, estés bien. Que la vida que decidiste llevar sea la que siempre mereciste y con la que siempre soñaste, ni yo ni nuestro futuro hijo o hija va a interferir en ello. De hecho, luego de enviar esta carta, no volverás a escuchar nada más de mí tal y como en algún momento me pediste. Reitero, nosotros estaremos bien aquí y no te involucraré en nada de esto.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤㅤㅤ ㅤthe hidden language of the soul.
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ22122000.
Scotland, United Kingdom.
Glasgow.
55°51′36″ N 4°15′0″ O.
Poco era lo que Cassia recordaba de sus primeros años viviendo en Glasgow, pues aunque conservaba memorias de algún que otro suceso de su infancia más temprana en Suecia, lo cierto era que para la niña todo el asunto de la mudanza permanecía como un gran manchón en su subconsciente. No obstante, por alguna razón era capaz de recordar casi tan claro como el agua la primera vez que había entrado a un teatro local para apreciar un recital de ballet escocés en su máxima gloria. Atribuía aquello a que, como desde que tenía uso de razón había estado enamorada del arte implicado en la danza y en Suecia jamás había presenciado algo tan elaborado como aquel espectáculo, quizás la frescura de lo nuevo consiguió impresionarla de forma tal que se quedó impreso en su mente. Acompañada por sus hermanos, su madre y su padre, Cassia había llegado al lugar de la presentación cerca de las 8:40 PM, tan solo veinte minutos previos a que diera inicio la función. Recordaba haber pasado gran parte de la espera con la cabeza recostada al pecho de su madre, escuchando el suave latir de su corazón mientras la mujer se dedicaba a desenredar los rizos de la niña con ayuda de sus dedos y hasta la manera en que cada tanto le acariciaba la espalda suavemente antes de arrimarse a preguntarle si tenía sueño o no. Recordaba con exacta perspicuidad los labios suaves y cálidos de la mujer posándose en su coronilla y también ver las manos entrelazadas de sus padres, ambos sujetándose con fuerza, como si el tiempo se les escapara si no lo hacían.
Y fue entonces cuando las luces se apagaron, el telón se abrió y el brillo de los reflectores dejó entrever una escenografía magnífica cuyos colores predominantes eran el mármol y el dorado, ejemplificando una sala elegante y muy lujosa. Del costado del escenario divisó a la bailarina acercarse, usando un tutú en tonos pálidos y una tiara sobre su cabeza como si fuese una princesa; avanzaba de puntillas, lento pero con gracia, como si fuese una muñeca de porcelana. Cuando por fin llegó al centro del escenario, una muy dulce melodía comenzó a sonar y la mujer dio inicio a unos ligeros pero muy elegantes movimientos de piernas que complementaba con sus brazos perfectamente alineados a los lados de su cuerpo o sobre su cabeza. La sonrisa que mantenía en su rostro pronto se le contagió a Cassia, quien acabó por apartarse de su madre para hacerse más al filo de su asiento y así poder apreciar mejor la coreografía que con tanta facilidad la bailarina parecía demostrar. Cada vez que la música daba saltos para alertar al público y la mujer se elevaba en el aire con ligereza, los ojos de la niña se abrían de par en par como si aquello fuese lo más asombroso del planeta, lo que provocaba que Lorraine riera al ver la facilidad con que su hija menor se sorprendía. Ahora, la bailarina se deslizaba hacia el costado del escenario si sus pies jamás quisieran tocar el suelo salvo para impulsarse, y lo siguiente que la sueca evidenció fue a la mujer corriendo hacia el centro para ejecutar un grand jeté estirando las piernas en el aire. Algo de aquel magistral instante había dejado una huella indeleble en su pecho, tanto que incluso provocó que se levantara de su asiento mientras todos los presentes aplaudían ante tan maravilloso acto.
—¡Quiero hacer eso! —exclamó la pequeña, mientras se volteaba hacia su madre para insistirle. —¡Mami, mami! ¡Quiero hacer eso! ¡Quiero ser bailarina de ballet!
Antes de poder mencionar algo al respecto, la mujer se inclinó hasta ella y le tomó la mano con una sonrisa curvando sus labios para obligarla a sentarse nuevamente. El resto de la función había sido una mezcla de excitación y asombro constantes por parte de Cassia, cuyos ojos curiosos no perdían de vista ninguno de los movimientos de los bailarines que más tarde se presentaron también. Si de algo estaba segura, era de que aquella velada había conocido una de sus primeros amores en la vida: la danza. Aquel era un recuerdo que, sin cabida a dudas, atesoraría por el resto de su vida en el espacio ubicado entre su mente y su corazón.
Obligatoriamente debía empezar mi playlist con esta canción. Mulán es una de mis películas favoritas de Disney y esta canción me ha acompañado a lo largo de los años. Creo que todo adulto puede identificarse con la letra, pues en algún momento hemos sentido que actuamos de cierta manera para complacer a otros o simplemente porque no deseamos demostrar nuestra verdadera forma de ser por miedo a que nos juzguen o no nos comprendan. El significado de esta canción es bastante personal para mí, así que les dejo el link arriba, el cual tiene la canción de la película junto a la de Christina Aguilera (que definitivamente la rompió con su espectacular voz).
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • no hablaré de mi amor, hércules: https://youtu.be/J0lG8YorBsU
Hércules es de mis películas favoritas también, así que no puede faltar en mi lista este clásico de canción que todos amamos. Y SI NO LA AMAN ENTONCES NO PODEMOS SER AMIGOS, OK. Megara es probablemente mi espíritu animal ¿? porque al igual que ella, siempre temo expresar mis sentimientos y prefiero mostrarme como alguien fuerte/dura en vez de dejar ver a los demás que soy un desborde de dulzura cuando alguien me importa.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • beauty and the beast, la bella y la bestia: https://youtu.be/71JB7pJVExs
Bella es mi princesa clásica favorita y esta canción simplemente me mueve todos los sentimientos cada que la escucho. Aunque amo la versión original (de la película original), les vengo a compartir este cover porque la voz de Leroy junto a la de Lorea es arte puro.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • veo en ti la luz, enredados: https://youtu.be/LQETQKuC7u8
¿Quién no ama a Chayanne? Es pregunta seria. Yo en lo personal lo amo y en mi mente es mi papá, al igual que el de todos los adolescentes/adultos jóvenes del mundo. Flynn y Rapunzel son una de mis parejas preferidas y esta canción en particular es una de mis preferidas en toda la película.
El live action de Cenicienta fue uno de mis favoritos y hasta me atrevo a decir que me gustó más que la película original (porque honestamente la animada no me gustaba tanto de todos modos). Esta canción es la que Ella canta cuando está encerrada en el ático de la casa, justo cuando el príncipe y su guardia llegan para probar la zapatilla de cristal en las doncellas. También, si no recuerdo mal, es la que su madre le cantaba cuando era pequeña. No sé porqué, pero cada que la escucho me hace sentir una tranquilidad instantánea. Si no la han oído, se las recomiendo 100%.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • en mi corazón vivirás, tarzán: https://youtu.be/xxJeIxsOl-Q
Probablemente diré esto de todas las películas que voy a mencionar aquí, pero AMO Tarzán. Y también AMO con toda el alma a Phil Collins, en mi opinión él simplemente es un maestro de hacer las mejores canciones para Disney y esta me fascina muchísimo. Esta es una de las que más me conmueve escuchar.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • can you feel the love tonight, rey león: https://youtu.be/25QyCxVkXwQ
Mi película favorita de toda la franquicia. El Rey León es mi opción número 1 y la elección obligatoria de ver cuando hago maratones de Disney. Esta escena es de mis preferidas porque mi cursi corazón de pollo simplemente necesitaba ver a Simba y Nala ser felices juntos y aquí podemos apreciarlo en su máximo esplendor.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • go the distance, hércules: https://youtu.be/Cv6uxP7wTw8
Como dije antes, Hércules es de mis películas favoritas (la segunda después del Rey León, de hecho). ¿Recuerdan la escena en que Hércules va hacia el templo de los dioses en Atenas para hablar con Zeus? Pues mientras se dirige allí, esta canción es la que suena. Encontré este cover hace unos años ya y sinceramente me encanta porque… Bueno, basta con que lo miren para saber porqué.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • ya llegaré, la princesa y el sapo: https://youtu.be/2a_0R80X21c
Tiana es mi princesa favorita sin lugar a dudas. En mi actividad de presentación de hecho la mencioné y es que creo que ella es la ejemplificación perfecta de que no todo se gana por nacimiento en esta vida. Vale la pena soñar si estamos dispuestos a luchar por alcanzar nuestras metas y nada es imposible si confiemos en nosotros mismos. Al final los esfuerzos siempre se verán recompensados de una u otra forma, recuérdenlo.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • ciclo sin fin, rey león: https://youtu.be/kS5iY-kxZP0
Esta tampoco puede faltar en mi playlist, en especial porque es un clásico de mi película preferida. Me fascina porque nos recuerda que todos estamos conectados de alguna manera, que no somos seres individuales, que no estamos solos. Formó gran parte de mi infancia y hasta la fecha me emociono cada que la oigo.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • en marcha estoy, tierra de osos: https://youtu.be/OdU0-ybFVt8
Una película que en mi opinión necesita más reconocimiento en Disney porque es preciosa. Era de mis preferidas para ver cuando estaba más chica y me sé las canciones de derecho al revés, ¡incluso hasta algunos diálogos! Kenai y Koda son mi descripción de hermandad goals.
ㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤ • into the unknown, frozen II: https://youtu.be/gIOyB9ZXn8s
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No puede faltar una de las más recientes, Frozen. Sinceramente vivo enamorada de la película, tanto la primera como la segunda que se estrenó recientemente. Into the unkown es esa canción que a mis 25 años literalmente me hace querer dejar todo tirado para cantarla a todo pulmón como si fuese Elsa siguiendo la voz. Amé muchísimo la película y, por supuesto, el soundtrack no dejó nada que desear de mi parte.
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El aire en las afueras removiendo las ramas secas de los árboles, el agua del grifo corriendo y el repiqueteo producido por la tapa del inodoro ante el incesante movimiento de las piernas de Cassia era todo lo que se escuchaba en aquel momento. El resto, silencio absoluto. Miraba sus manos, miraba la puerta, miraba el suelo. La respuesta que necesitaba estaba tardando demasiado en aparecer. Sujetaba la prueba entre sus dedos, firme, pero al mismo tiempo con soltura. Aquellos tendrían que haber sido los cinco minutos más largos y agobiantes de su vida sin duda. Sus ojos por fin bajaron al pequeño aparato justo a tiempo para confirmar su mayor temor: el resultado era positivo. El miedo, la ansiedad, emoción y alegría no tardaron en hacerse presentes, creciendo como llamas flameantes ante la excitación y temor a lo desconocido.
Praha, Česká Republika.
Žižkov, Městská část Praha 3.
50°05′00″N 14°25′00″E.
Primera lección aprendida: no todas las personas son lo que parecen. Caitlyn había entendido eso desde hacía varios años ya, en especial con la ayuda de los hombres que su madre solía frecuentar. Nikola había sido madre joven y había desarrollado una terrible tendencia a juntarse con abusadores de toda clase. El último había sido el peor, un hombre tan repulsivo por fuera a como lo era por dentro. Los magullones morados en su rostro y brazos eran prueba suficiente. Maldito desgraciado, atreviéndose a poner sus sucias manos sobre una niña indefensa de ocho años. Jamás se lo perdonaría, así como no perdonaría a su madre por hacer caso omiso al maltrato que ambas recibían con tal de mantener un hombre a su lado. Sería él el encargado de convertirla en lo que más tarde lo atormentaría.
Un día despiertas y ya nada es lo que parece. Te levantas como cada mañana, asistes al trabajo y vuelves a casa, donde una pelea con tu mujer te aguarda para hacer que te preguntes por qué quisiste casarte en primer lugar. Tomas tus llaves de la casa, las llaves del auto y te largas, dejando a tu esposa más furiosa y confundida. Entras al primer bar de mala muerte que se cruza en tu camino y te sientas en una mesa cerca de la barra, donde ordenas un par de cervezas con las que no tardas en atragantarte. Mientras bebes, la ves. Una muchacha de cabellera larga y sedosa disfrutando sola de su bebida; se ve más joven, quizás un par de años más de los que te gustaría admitir, pero eso no tiene importancia cuando el alcohol ha adormecido en un ochenta por ciento todos tus sentidos. Su cara, de facciones dulces, denota cierta amargura que no puedes evitar desear erradicar, así que te acercas a ella con una sonrisa encantadora. Ella corresponde al gesto y te contesta que puedes sentarte cuando preguntas si el asiento a su lado está vacío. Le invitas a una copa más e inician una conversación trivial que se aviva con cada trago que comparten. Tu cometido lo has logrado pues ya no se ve afligida, sino que ahora su rostro se ilumina con una sonrisa cada vez que le otorgas un cumplido acerca de su apariencia. Tus preocupaciones también parecen haber quedado en el olvido, pues poco recuerdas del motivo que te llevó a aquel sitio en primera instancia. Tu compañera se inclina en un claro gesto de lo que debes hacer y no dudas, tú también te inclinas y la besas. Sus labios saben a alcohol, a lujuria, a lo prohibido. No puedes detenerte, ella despierta en ti sensaciones que hacía mucho no experimentabas. Sus manos acarician tu cuello y descienden hasta tu pecho, donde tira de tu camisa para acercarte; tu mano, que inició en su rodilla, ha ido ascendiendo poco a poco hasta hundirse en su falda. A ella no le molesta, de hecho parece que ni siquiera le interesa la clara diferencia de edades. Por fin se apartan, ambos desesperados por buscar aire y ansiosos por seguir explorándose mutuamente. Te dice que ya debe marcharse y te ofreces a llevarla, a lo que accede. Gracias a su acento descifras que no es de por aquí y lo confirmas cuando ella te dice que se hospeda en un motel cerca de allí. ¡Vaya suerte la tuya! Con lo que te encantan las extranjeras.
Ambos se levantan de la barra y antes de marcharte dejas un par de billetes que pagarán de seguro por las bebidas tuyas y de ella. Cuando abandonas el local, la ves esperándote con un ansiado deseo por continuar lo que dejaron a medias. La guías a tu auto y abres la puerta para que entre, haces lo mismo y tan pronto cierras tu puerta ambos se abalanzan sobre el otro para devorarse a besos nuevamente. Sus manos ahora abren tu camisa y acarician tu pecho, mientras que las tuyas por fin se adentran hasta las profundidades de su vestido para tocar cada centímetro de su cuerpo. No te enorgullece lo que haces, pero no puedes detenerte. Con la mano disponible le bajas las tiras del vestido lo suficiente para besar su cuello y ambos llegan a la misma conclusión: usar el asiento trasero. Ya ni siquiera te interesa el sitio, solo sabes que necesitas hacerla tuya al menos por una noche. Con algo de esfuerzo logran trasladarse hasta la parte trasera del auto, ella acostada y tú entre sus piernas. Sus manos te ayudan a liberarte del pantalón que tan apretado te resultaba mientras tú te deshaces de sus bragas. Tus labios vuelven a encontrar los suyos y se besan con desesperación, con ansiedad, con pasión desbordando a borbotones. Te hundes en ella y juras que no existe mejor sensación que aquella, te consideras afortunado de haber sido escogido por tan preciosa mujer que ahora tienes a tu merced suplicando por más mientras sus gemidos inundan la cabina. El encuentro se extiende por unos minutos, más poco de lo esperado pues la excitación te ha vencido, pero ella se ve feliz con el resultado. Ambos se visten nuevamente y vuelven a los asientos del frente. Pones el auto en marcha y sigues por el camino que ella te ha indicado hacia donde se hospeda. El recorrido les toma poco, aparcas el auto y vuelven a buscar sus bocas. Te ofreces a acompañarla hasta su puerta, a lo que ella inicialmente se niega hasta que logras convencerla. Suben las escaleras, caminan por el corto pasillo y se detiene frente a la que es su puerta. Abre la misma, ingresa y voltea a mirarte.
—Fue divertido —te dice con una sonrisa y le das la razón.
Vuelves a acercarte a besarla, ella corresponde y entonces ocurre lo impensable: te invita a pasar. Cierran la puerta a sus espaldas y la tomas entre tus brazos para alzarla, avanzan hasta la cama y la dejas caer en el frío colchón. Te colocas sobre su frágil cuerpo, pero parece negarse a cederte el control otra vez. No sabes cómo alguien de aspecto tan dócil lo ha conseguido, pero ahora eres tú quien se encuentra debajo suyo. Te pregunta si quieres jugar un juego y aceptas sin dudarlo, lo que da paso a verla quitarse el vestido. Menudo cuerpazo el que has conseguido tomar esta noche. Se da la vuelta para buscar algo en los cajones de la cómoda y ves que saca de uno de estos un pañuelo. Vuelve a encaramarse sobre ti y con sus heladas manos te envuelve los ojos en lacon la suave tela. La escuchas explicar que tu vista solo te distraería de todo lo que están a punto de experimentar, y aunque la idea de no poder observarla te molesta, prefieres no interrumpir. Ella se inclina sobre ti y vuelve a besarte mientras sujeta tus manos sobre tu cabeza para evitar que te muevas. Correspondes a su gesto, dejando que su sabor te embriague una vez más. De repente ella ya no te parece tan inocente, es meticulosa y sabe cómo moverse sobre ti para hacerte despertar de nuevo. Eres más fuerte, así que logras liberar tus manos y las acomodas en su trasero. Una vez más, te ayuda a liberarte de tu pantalón y bóxer. Luego continúa abriendo los botones de tu camisa, dejándote expuesto ante ella. Sus manos acarician tu piel con tanta exquisitez que un roce suyo se siente como si el fuego mismo te quemara. De nuevo estás dentro de ella, pero ya no llevas el control de la situación. Sólo puedes permanecer ahí acostado, disfrutando de la agilidad con que de mueve sobre ti. Sonríes, porque sabes que esa noche estás probando al infierno mismo. La escuchas gozar, su voz haciéndose cada vez más audible en la habitación, y te unes a ella al unísono.
Nada es lo que parece. Lo próximo que sientes es un puñetazo en tu abdomen, te arde, pero ríes. Vaya chica, es ruda. Repite la acción un par de veces hasta que ya no te resulta tan gracioso. Le pides que se detenga, pero no lo hace. Te sientes débil, cansado, ese juego suyo ya no es divertido. Hablas con firmeza, tu sonrisa se ha desvanecido y entonces optas por quitarte la venda de los ojos para verla sobre ti sujetando un cuchillo manchado. Llevas tu mano a donde previamente sentiste que te había golpeado y al alzarla la vez manchada de un tono escarlata obscuro. Gritas, desesperado. Le preguntas qué ha hecho, pero no responde. En su lugar, te ha incrustado el cuchillo en el hombro con tanta violencia que parece mentira que alguien así de menuda posea brazos tan fuertes. Ves en sus ojos un brillo diabólico, insano. Le suplicas que pare, tratas de detener sus manos con las tuyas, pero solo consigues que te enceste un rasguño en la palma. Gritas de nuevo, movido por el miedo y la incertidumbre. Has perdido la fuerza. El dolor no aparece hasta que la adrenalina que cegaba tu cuerpo se desvanece. Preguntas ahora por qué lo ha hecho, y ella ríe poco antes de llevarse el índice a la boca para limpiarlo. Entonces entiendes que no debe haber una razón obvia, simplemente está loca.
—Me recuerdas a alguien de mi pasado —te confiesa, dejando caer el cuchillo sobre la colcha manchada.
La vista se te ha nublado, pero te esfuerzas por mantener los ojos abiertos. Ella te acaricia el rostro en el aire, pues no se atreve a dejar evidencia que la vincule con el crimen que acaba de cometer. Las lágrimas aparecen entonces en tus ojos, pues sabes que no habrá manera de que salgas de esa habitación de hotel con vida. Como si sintiera lástima por ti, decide relatarte su historia. La razón por la que te ha escogido simplemente es porque te pareces al adúltero de su padrastro, primer hombre en tocar aquel magnífico cuerpo por el que ahora te encontraba maldito. Te ha llamado por su nombre sin darse cuenta, todo tiene sentido en ti cabeza. Lo suyo no es locura, lo suyo es un deseo de venganza que la ciega. Sientes lástima por ella, porque a través de aquel aire malicioso que la envuelve mientras te ve morir, notas que en verdad ha sido lastimada como nunca nadie debería. El sentimiento no te dura demasiado, pues como si ella hubiese notado que has visto su bondad en el fondo, te encesta una última estocada en el pecho, justo al lado de tu corazón, cuyo palpitar se detiene tan súbitamente que no te da tiempo de reaccionar. Horas más tarde, tu familia recibirá la trágica noticia. Tu mujer te maldecirá por haberla engañado, por haberla abandonado, y se culpará por haberte dejado marchar aquella noche tras pelear. En cuanto a la joven de cabellera larga y juventud divina, añadirá otro nombre a la lista de las víctimas que ha cobrado por el simple hecho de recordarle partes de su pasado que jamás podrá borrar.