JUNGSU envió PIROTECNIA — Está tensa con los sonidos, pero se pierde en la belleza de los fuegos de colores decorando el cielo pintado de noche. Son los más ruidosos nada más, que le hacen, por inercia, llevarse las manos a los oídos. “Nunca le encontré la gracia a los fuegos artificiales,” admite con aires filosóficos a su amigo. “Este año me ha ayudado a apreciar más la belleza de ciertas cosas que no tienen mayor uso que uno estético, pero además, ahora me dan… ¿supongo que miedo? Esos sonidos fuertes.” Una lluvia dorada suena sobre sus cabezas, y tiende ella a agacharse un poco, como si fueran a caer directamente sobre ellos. Ni se acercan. Acaba por pasar un brazo por la cintura de su amigo, apegándose a él. “¿Cambiarías algo de este año que acaba de pasar? No sé si me importan mucho mis nuevos miedos, creo que no cambiaría las vivencias.” @chichincol