Azzam;
Te dije en una ocasión que cuando fuera a despedirme de ti, lo haría en una carta para darle un final apropiado. No soy alguien que deje las cosas a medias o que huya fácilmente. Me gusta demostrar lo que siento, decir lo que pienso y… la verdad es que contigo lo he hecho a medias.
Es verdad que me desquicias desde el primer minuto que te conocí. Es cierto también que no te soporto, que me desagradas, me repugnas, y que preferiría no tener que escuchar tu insoportable voz cuando te dedicas a molestarme día sí y día también. Pero también hay algo que cambió. Y utilizo el pasado puesto que desde hace ya algunas semanas mi forma de verlo ha cambiado.
Quiero creer que se debe a la distancia impuesta entre ambos, o a tu insistente manera de alejarme y acercarme a ti, como si no te decidieras nunca. No sé lo que pasa por tu cabeza, y aunque he intentado advertirlo, nunca recibí respuesta.
Desde hace días no te veo por la Universidad, y no creas que no noté tu ausencia, sí lo hice, solo que no lo demuestro públicamente. Soy alguien que esconde sus sentimientos y pensamientos más íntimos. No voy a darte coba para que aproveches esa parte frágil de mi, pero sí te diré que te he extrañado, un poco. Solo espero que regreses, aunque no hablemos, pueda saber que te encuentras bien.
Y para continuar con el tema de sentimientos, te diré, honestamene y con la necesidad de romper esta carta para que nunca te llegue y nunca puedas saber lo que escondo, que me confundiste. Me confundiste hasta el punto de que, discutir contigo, se volvía un juego dulce. Un juego en el que me gustaba introducirme. Sentía que contigo todo era un tira y afloja, y que cuando tirabas de mi y me acercabas a ti, perdía el norte y toda conciencia suficiente. Me has hecho dudar, me has hecho querer adentrarme más a ti y buscar más allá. Debo admitir que me llamaste la atención, incluso podría llegar a decir que me gustaste, un poco, pero lo suficiente para que verte se convirtiera en algo agradable, a pesar de las disputas.
Pero eso cambió. Impusiste cierta distancia entre nosotros y no ver indicios tuyos por querer saber de mi, me llevó a la conclusión de que no debía dejar crecer estos sentimientos y necesitaba eliminarlos de mi cabeza. Así que a partir de ahora continuaré siendo la misma chica con la que te cruzaste y cuyo odio seguirá vigente en nuestras conversaciones. Aunque ahora me importes.
No voy a escribirte más. He dejado constancia de todo lo que no te dije en mis anteriores cartas, y esto es más como un adiós. Si alguna vez quieres volver a cruzar palabras, ya sabes dónde encontrarme. Y bueno, como ya decías saber quién era, no creo que sea una sorpresa para ti el nombre abajo escrito.
Kamikaze, es decir, Nicole.
[ @aazzamasad ]













