Dualidad de las mentes
Por cualquier parte del mundo, podemos ver paseando, almas perdidas a una temprana edad. Con la mirada ausente en una realidad opuesta, intentan encontrar respuestas, a sus diversos dilemas. Que surgen, a causa de dos personajes, existentes en las mentes. Se trata de una especie de matrimonio, y aunque, cada cual ve las cosas desde perspectivas muy diferentes, están juntos y son propietarios de una casa, situada en un gran acantilado. Desde aquí, siempre tienen las mejores vistas. Se trata del señor razón y la señora emoción. El problema es que no viven en una casa cualquiera. Sino que es una especie de cárcel, donde no pueden escapar, y son obligados a convivir por siempre. Esta pareja, irremediablemente unida, es la principal responsable de cada una de nuestras acciones. Cada persona lleva en su interior a este inherente matrimonio. Y cada vez que tenemos un diálogo interno, la pareja toma las riendas, se enzarza en tremenda discusión, y tienden a hablar por nosotros.
Tristeza, alegría, agonía, angustia, sorpresa, asco hacen parte de mi vida. Las emociones son una como una montaña rusa, por eso ahora me encuentro en dilema no sé si seguir estudiando en la universidad, la vida allí me parece bastante rutinaria. No puedo negar que antes era muy feliz : “Felicitaciones Hijo haz ganado una beca para ingresar a la universidad de Nueva York” Expresó mi padre con gran alegría. También recuerdo ese día con gran melancolía, un ese momento me creía un gran campeón y no sé qué pasó, llevo un año en esta universidad y no siento la misma emoción de antes.
¿Pero ¿qué dices? ¿Te estas escuchando...? No puedo creer que estés dudando ahora de aquello por lo que tanto has trabajado. Se supone que esto era lo que querías. Lo que te aportará un bienestar y seguridad a tu futuro. ¿Vas a tirar todo tu esfuerzo en esta carrera universitaria? Y por qué razón...? Por absurdos sentimientos que no te hacen ver con claridad. Olvídate de estas incomprensibles emociones. Sigue tu camino como hasta ahora, Geraldo. Ahora te contesta tu lógica voz interior.
No pudo evitar llorar, me sentía un buena para nada. Mi parte más lógica tenía un poco de razón, pero mis emociones también son importantes Señor lógico. No ves como estoy de mal, ni como por estar estudiando, ni tengo amigos y mis padres no aceptan mi relación con Antonio, sé que también dirás que es una bobada, pero yo lo amo y él se irá de mi vida; por soy tan patán que no soy capaz de luchar por mis sentimientos. Todo esto no hace más que complicarlo todo.
Puedes sacar tiempo, si fueras capaz de gestionar bien las horas del día. Si no fueras tan llorica, y dejarás de lado todas esas emociones malas, podrías aprovechar mucho mejor el día a día. Pero prefieres abandonarte a esas sensaciones. A veces me pregunto si disfrutas siendo así de masoca. Como si fuera poco la preocupación por aprobar, ahora vas y abres tu corazón a una persona igual que tú y de tu mismo sexo. Necesitas alguien que te complemente. ¿Pensaste bien lo de no tener descendencia, que acabe tu familia contigo? Sabes de sobra que eres hijo único. Debemos pensarlo bien, reflexionarlo Gerardo... Te odio lógico porque eres tan conflictivo, no me dejas pensar con claridad con tantas preguntas ---- ¡Cállate! Sal de mi cabeza – Expresó Geraldo con desesperación, pero a los minutos se arrepintió de su decisión, tienes razón Lógica debo organizar muy bien mi horario, con alegría con hacer un horario ¡Me quedó perfecto ¡Ya tengo tiempo para todo! Respecto a lo de mi ser más amado, no lo voy dejar ¡Fuera homofobia ¡Y no trates de decirme lo contrario, mi seguridad en mí mismo está latente.
La ilusionista
broken-jack










