Somos una montaña rusa que nunca se detiene. Podemos llegar hasta lo más alto en días, y bajar en tan solo un momento.
Esas bajadas son detestables, porque chocamos con todo lo que se nos atraviesa, y nos herimos en el camino por la velocidad.
Tratamos de detenerlo pero eso ocasiona lo contrario, seguimos bajando y sin ver el fondo, nos seguimos lastimando.
No sabemos pararlo y seguimos vomitando. Vomitamos sentimientos negativos, toxicidad, negatividad, todo lo feo y lo malo, no dejamos ni una pizca de algo positivo.
Cuando nos acercamos al fondo, podemos separarnos, pero todo el camino nos dejó exhaustos. Cariño, se que necesitas de mi y de un abrazo reconfortante, pero entiende, qué he sufrido y me han lastimado tanto, y constantemente me miro rota en el espejo. Porque soy incapaz de amar como tú esperas, y de darte el amor que te mereces.
Ambos nos hemos lastimado un montón. Hemos dicho cosas terribles, hemos sentido cosas feas el uno por el otro en nuestras peores bajadas y nos dejan el corazón tatuado.
No sé quién soy y estoy perdida en mi camino. Pero se lo que no quiero y definitivamente, esto no lo es.
Tus ofensas en estás bajadas y las mías, nos dañaron tanto que no sabes lo que pienso diariamente, no sabes quién soy y yo no sé quién eres.
En nuestras bajadas, hablas con otras personas de la montaña rusa, nunca celebras lo bueno de nuestras subidas y solo vomitas lo malo, ver eso me asquea, si tú lo vieras te sentirías peor que yo y te cerrarias el doble.
Estamos cansados de tantas bajadas, estamos cansados de las ofensas, de los malos tratos cuando estamos tocando fondo. Sabes muy bien que esto nos está dañando profundamente.
Cariño, ya pasé por esto hace años. Yo estaba en tu lugar y en el mío estaba otra persona. Tuve más bajadas, tuve muchas heridas y salí muy mal de esa montaña rusa. Pero crecí y me conozco más gracias a ello.
Y no quiero pasar por lo mismo, no quiero ser yo la que este del otro lado. No quiero tener más montañas rusas tan altas.
Cariño... Perdón por no ser lo que necesitas, ni darte lo que esperas, pero tú tampoco lo eres para mí. Y no cambiaré porque seré fiel a mi misma.