Procesos Creativos: La belleza de la rareza. (4/09/2019)
Cuando escuchamos música todos prestamos atención a distintos aspectos que nos llaman la atención (dependiendo de nuestros gustos). Hay tantos géneros y épocas musicales existentes que han ido evolucionado con el paso del tiempo; durante ese tiempo se han realizado varios experimentos con la música que han marcado huella.
Para la clase, nos acomodamos en un semicírculo alrededor del profesor, este nos hizo una pregunta: ¿Que es lo primero que escuchamos de una pieza musical? Para esto el profesor escribió lo siguiente en base a nuestras respuestas:
α* -* Ω*
Armonía Frases Estética
Ritmo Estructura Silencio
Melodía Forma Efecto
Instrumentación Dinámicas Arreglo
Técnicas
Ruido
Acústica
α (Alfa): Lo que escuchamos primero.
- = Lo que es indispensable en la música y que eventualmente detectamos.
Ω (Omega): Lo ultimo que esperamos escuchar o que menos escuchamos.
En base a lo anterior, el maestro nos pidió escuchar una pieza musical. Fue demasiado intrigante para mi ya que nunca había escuchado algo igual. Al terminar, recurrimos al análisis de esta.
En un inicio muchos decían la estructura de la obra, sin embargo no era eso lo que pedía el profesor ya que buscaba nuestra percepción de la pieza estas tenían mucho en común: Disonante, similar a un película de terror, agresiva, imponente, fuerte, crea una sensación de suspenso. A mi me daba la sensación de ser perseguido y no tenia escapatoria. Me llenaba de ansiedad, me abrumaba, incluso podía sentir algo miedo. Solo percibía sensaciones negativas y aterradoras. De entre todo lo que podía escuchar algunas cuerdas (sobre todo el contrabajo), algunos alientos, pero no lograba detectar la tonalidad ni el tempo/métrica de la obra.
En cuanto a la estructura: es una pieza musical, entre 20-22 minutos de duración, conformada por una Gran Orquesta (todos los instrumentos), contiene de 7 a 8 secciones. Con un inicio de Trombones y Contrabajos basándose en el espectro sonoro de la nota Mi (nota mas grave para el Contrabajo) y posteriormente cuerdas agudas en crescendo y diminuendo en la primera sección, esto se repitió con una fuerza cada vez mayor (utilizando un sfz). En secciones posteriores pudimos notar muy pocos puntos importantes, como un sonido similar al de risa e incluso de pasos así como un efecto electrónico (delay).
La obra se titula Partiels, basado en los “espacios acústicos”, del compositor francés Gérard Grisey (1946-1998) en 1975. Estudió en el Conservatorio de Paris, lugar donde se crean las mejores obras musicales. Esta pieza contiene elementos muy avanzados que en su momento no fueron muy bien recibidos. Toda la obra trata acerca de la Columna Armónica (en torno a la nota “Mi” que es la nota que se ejecuta al principio como se mencionó anteriormente), de los cuales son 15 en total (pueden ser 16 con la fundamental).
La música es programática, atmosférica y espectral. Contiene todos los elementos Ω y pocos α. Al principio esta obra solo me hacia sentir cosas negativas, aterradoras; ahora con todo lo que esta tiene, veo una autentica obra maestra llena de innovación. Jugando con todo aquello que menos le prestamos atención y que, como se pudo apreciar, se puede hacer arte puro.
(vía https://open.spotify.com/track/0t4udC9LTXWm4NralNSrNo?si=HJatMLpVSzmWNh53PgmVSg)