Me gusta pensar, algunas veces, que solamente existimos tĂș y yo en esta Tierra. Sobrevivimos con nuestras cosas arcaicas: hacemos fuego con piedras y paja, cazamos y comemos como salvajes, incluso vestimos con esas pieles de quĂ© se yo quĂ© animales, y nos movemos por todo el Planeta como si fuera nuestro salĂłn de casa. No me preguntes porquĂ©, pero me gusta pensar, algunas veces, que el mundo entero es para nosotros y no hay nadie mĂĄs jodiendo. Luego me sonrĂo, como un tonto, porque soy consciente de que ya nada de eso es posible. Pero quĂ© le voy a hacer si me gusta pensar, algunas veces, que tĂș y yo serĂamos los primeros humanos de este mundo en inventar el amor.
â Miguel Gane.
















